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Las dos caras del clásico
El festejo loco de Rolando Schiavi que marcó su primer gol desde su regreso y la decepción de Marco Pérez que no entiende qué pasó, después del gol que falló.
El primer tiempo fue parejo y bien disputado, pero la jugada más clara para convertir la tuvo Independiente y la desperdició en forma insólita el colombiano Marco Pérez ante Agustín Orión.
El arquero había cometido un fallo increíble al rechazar corto con el pie un pase atrás de Caruzzo y dejársela al colombiano en la puerta del área y sin defensores a la vista. Pero Pérez le pegó débil y contra el cuerpo del arquero, devolviéndole el favor.
Todo cambió
En el segundo Boca, pegó de entrada, en un corner y después de un rechazo, Rolando Schiavi la agarró de volea y dejó sin chances a Assmann y a partir de allí manejó los tiempos del partido, dejando venir a Independiente y jugando de contraataque.
Lucas Viatri, que no había pesado en el área, bajó unos metros para ser el «enganche» y a partir de allí fue el lanzador de todos los contraataques para la velocidad de Cvitanich y Mouche.
Mohamed intentó jugarse con el ingreso de Gino Clara por el lesionado Julián Velázquez, pero lo único que hizo fue dejarle más espacios a los delanteros de Boca que desperdiciaron una tras otra las oportunidades de aumentar el marcador.
Boca terminó aplaudido por su público, mientras Independiente se fue con la cabeza gacha, sabiendo que perdió más de tres puntos, y la fe en sí mismo.


