7 de junio 2017 - 00:00

Las excentricidades de Trump desquician la política exterior de EE.UU.

En una intervención en las redes sociales, el presidente republicano respaldó a los países árabes que cortaron relaciones con el pequeño país del Golfo en contradicción con la postura de la Casa Blanca.

Más solo. Los comentarios sobre el conflicto sorprendieron al Partido Republicano. Qatar es uno de los socios regionales más importantes de EE.UU. en la región.
Más solo. Los comentarios sobre el conflicto sorprendieron al Partido Republicano. Qatar es uno de los socios regionales más importantes de EE.UU. en la región.
Washington - Con una serie de tuits Donald Trump provocó una profunda crisis en las relaciones de Estados Unidos con Qatar, e hizo que surgieran dudas sobre el futuro de la mayor base estadounidense en Medio Oriente.

Trump acusó públicamente a Qatar, tradicional aliado de Estados Unidos, de financiar el extremismo islámico, respaldando de forma tácita el bloqueo que Arabia Saudita y sus aliados impusieron al Emirato, cerca de cuya capital (Doha) Estados Unidos tiene la base de Al Udeid, donde están desplegados 10.000 militares y a la vez opera como cuartel general de las fuerzas especiales.

Los comentarios de Trump llegaron luego de que Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, Egipto y las Maldivas rompieron relaciones diplomáticas y comerciales con su pequeño vecino, acusándolo de "apoyar el terrorismo".

Trump parecía querer que le reconocieran parte del crédito por esta decisión: "Durante mi reciente viaje a Medio Oriente afirmé que el financiamiento de la ideología radical debía cesar. Los dirigentes apuntaron a Qatar - ¡y miren!", escribió.

Estas afirmaciones marcan un gran cambio en la política exterior de Estados Unidos. Hace apenas semanas, Trump sonrió y le estrechó la mano al emir catarí Sheikh Tamin bin Hamad Al-Thani, diciendo "Somos amigos, hemos sido amigos por mucho tiempo".

Jeff Davis, vocero del Pentágono, trató de minimizar los daños y aseguró que la decisión de Arabia Saudita de aislar a Qatar no ha tenido ni tendrá "ningún impacto" en las operaciones militares estadounidenses en el Emirato. Internamente, diplomáticos y exfuncionarios se sorprendieron de que Trump se alineara con Riad en lo que es una disputa entre aliados, revelaron medios locales.

Otras administraciones ya habían expresado su preocupación sobre los cientos de millones de dólares que se dirigen desde Qatar, Arabia Saudita y Kuwait hacia el grupo Estado Islámico. Pero la Casa Blanca se había limitado a pedir reglas más fuertes para evitar este flujo de dinero (gran parte del cual proviene de donaciones individuales) mientras fortalecía sus operaciones militares y de inteligencia en esos países.

De hecho, pocas horas antes de que aparecieran los tuits de Trump, la embajadora estadounidense en Qatar, Dana Shell Smith, también había escrito algunos tuits enfatizando los logros que Estados Unidos había alcanzado junto a Catar en el combate al financiamiento del terrorismo.

Bob Corker, senador republicano que dirige el comité de Relaciones Exteriores, estaba sorprendido: "Nuestra política ha sido trabajar con todos los países en la región de una manera constructiva", dijo al ser consultado sobre los tuits de Trump.

En Washington existe el temor de que ahora Arabia Saudita y los Emiratos Árabes se sientan con fuerza para impulsar un cambio de régimen en Qatar, o tomar medidas tan fuertes que podrían desatar una crisis en la región.

Los tuits de Trump animaron a algunos aliados de Arabia Saudí. "Trump declaró que Qatar financia el terrorismo. #GameOverQatar" escribió en Twitter Salman Al-Ansar, líder del Comité de Relaciones Públicas Saudiamericanas, un grupo de presión.

Considerado demasiado cercano a Irán, Qatar es acusado -por Riad, con el apoyo de la nueva administración estadounidense- de querer desestabilizar a toda la región. Trump, quien vendió armas a Arabia Saudita por un total de 110 mil millones de dólares, está desde siempre en contra del acuerdo sobre el programa nuclear promovido por su predecesor Barack Obama y quiere rever las relaciones con Teherán.

Frente a las críticas por sus comentarios, Trump, afirmó los "falsos" medios de comunicación de masas no quieren que use redes sociales como Twitter, y anticipó que seguirá siendo su herramienta de comunicación. "Perdón amigos, pero si hubiera dependido de las FALSAS NOTICIAS de CNN, NBC, ABC, CBS, washpost (The Washington Post) o nytimes (The New York Times), habría tenido CERO probabilidades de ganar WH (la Casa Blanca)", agregó.

La afición de Trump a usar Twitter, sobre todo a primera y a última hora del día, para comentar y opinar de todo lo que le apetece sin consultar previamente con sus asesores no es nueva. Desde hace tiempo el equipo de comunicaciones de Trump y sus asesores están tratando de que el mandatario se contenga en Twitter, porque en muchas ocasiones el magnate contradice o rechaza en sus tuits el mensaje oficial que intenta transmitir la Casa Blanca sobre muy diversos temas. Según medios locales, la Casa Blanca estudia poner en manos de abogados la supervisión de los mensajes que Trump publica en Twitter.

Agencias AFP, EFE y ANSA,

y Ámbito Financiero

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