24 de marzo 2022 - 00:00

Las exportaciones y las importaciones fueron récord en febrero

El impacto de la guerra genera dudas sobre la disponibilidad de divisas. Estiman que el saldo positivo anual retrocederá a u$s9.000 M en 2022.

En febrero, Argentina registró un superávit comercial de u$s809 millones, el más alto de los últimos cuatro meses. Si bien el saldo fue inferior al de un año atrás, tanto las exportaciones como las importaciones marcaron un récord histórico para el segundo mes.

Las exportaciones treparon 34,9% interanual para ubicarse en los u$s6.443 millones. El incremento fue impulsado principalmente por un salto del 72% (u$s777 millones) en las ventas de Productos Primarios. También se destacó un alza de 35% (u$s450 millones) en las Manufacturas de Origen Industrial, explicada en su mayor parte por los envíos de Productos químicos y conexos, y un salto de 116,4% en las exportaciones de Combustibles y energía, particularmente de petróleo.

Las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que representaron la mayor parte de las ventas externas, apenas crecieron 4,1%, por una suba de precios que compensó una caída en las cantidades.

Con estos números, las cantidades exportadas de febrero de 2022 fueron las más altas de la última década para este mes.

Paralelamente, las importaciones avanzaron un 51,7% (u$s1.921) anual hasta los u$s5.634 millones. La división que más traccionó este aumento fue Combustibles y lubricantes, con un notable incremento de 420,8% (u$s728 millones). Al respecto, la consultora LCG señaló: “Dicho crecimiento estuvo relacionado con un aumento del 235% interanual en las cantidades demandadas, quizás en una estrategia para adelantar compras ante la inminente inestabilidad del mercado energético mundial. En términos de precios igualmente, esta categoría registró un incremento del 55% a/a, el mayor de las siete categorías bajo análisis, y aún esto sin tener en cuenta el efecto de la guerra en Europa”.

Las compras de Bienes Intermedios, que concentraron casi el 35% de las importaciones, treparon 38,8% (u$s547 millones), impulsadas por suministros industriales elaborados. Todos los usos de importación crecieron, salvo vehículos de pasajeros.

El principal socio comercial volvió a ser Brasil, con un intercambio de u$s1.837 millones, que redundó en un déficit para Argentina de u$s251 millones.

Por el lado de las exportaciones, además de los embarques al país vecino se destacaron los envíos a Estados Unidos, Países Bajos, China y Chile. Con dichos países el saldo comercial fue positivo, salvo con la potencia asiática, que fue el principal proveedor de las importaciones.

De esta manera, en el primer bimestre del año las exportaciones crecieron 23,8% respecto al mismo periodo de 2021 y acumularon un total de u$s11.991 millones, un máximo histórico para este periodo. Por su parte, las importaciones ascendieron 44,1% interanualmente, acumulando así u$s10.886 millones.

Guerra y expectativas

Los analistas ya sacan cuentas del posible impacto del shock de precios internacionales desencadenado por la guerra en Ucrania. LCG calculó: “Actualmente el índice de términos de intercambio se encuentra en valores comparables a los de noviembre de 2012, lo cual denota que nos encontramos en valores elevados en términos históricos. Respecto a un año atrás crecieron un 1,8% y cabe esperar el efecto que tendrá sobre los mismos la evolución de la guerra: por un lado incrementará los precios de los PP y las MOA exportables pero a la vez aumentará el valor final de los combustibles importables, lo cual incorpora incertidumbre respecto a la estabilidad a futuro del débil resultado comercial”.

En esa línea, ACM consideró: “Los mayores precios internacionales representan una oportunidad para las exportaciones, aunque estos también van a tener su impacto de las importaciones”.

Así, LCG planteó que 2022 se perfila con un escenario nacional e global menos favorable para el comercio exterior del país. “Esperamos que las exportaciones se encuentren alrededor de los u$s75.000, lo que representaría una caída del 3% anual”, apuntaron.

Por la escasez de reservas y las metas pactadas con el FMI, “las importaciones dependerán en gran medida del nivel de exportaciones”, consideró la firma dirigida por Guido Lorenzo. Y agregó: “Adicionalmente, esperamos un menor dinamismo en el crecimiento de la economía, lo que compensará en gran medida la demanda de productos al exterior. Sin embargo, puede esperarse un repunte en el valor total de las compras al exterior por mayores precios, principalmente de los combustibles”. Así, proyectó para 2022 un superávit total de u$s9.000 millones, 35% menos que el de 2021.