El militar afirmó que el deterioro en la Franja de Gaza está impulsando una escalada inminente. El movimiento islamista palestino también lo considera probable. El último enfrentamiento fue en 2014.
Jerusalén - El jefe del Estado Mayor israelí, Gadi Eisenkot, advirtió ayer al Gobierno de la creciente posibilidad de una nueva guerra en Gaza contra el movimiento islamista palestino Hamás, que comparte ese mismo criterio, informaron medios locales.
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El Canal 10 de la televisión informó de que Eisenkot advirtió al Ejecutivo en su reunión semanal del deterioro de la situación en Gaza y de la posibilidad de que este derive en un nuevo enfrentamiento. Eisenkot, una figura muy respetada en el país, destacó la falta de electricidad, agua potable y comida en la Franja y enfatizó que la crisis eléctrica es lo más problemático por la necesidad de calefacción en invierno.
En las últimas semanas, tres hospitales y diez centros médicos dejaron de atender a pacientes por falta de electricidad, informó el Ministerio de Salud palestino.
Por otro lado, el periódico árabe con sede en Londres, Al Hayat, aseguró también ayer -citando fuentes de varias facciones palestinas, incluido el líder de Hamás en Gaza, Yahia Sinwar- que la Franja se prepara para una inminente guerra con Israel, que podría ocurrir incluso en los próximos días.
De acuerdo con la información del diario, publicada ayer por los principales medios israelíes, Hamás y otras facciones creen que hay "un 95 por ciento de probabilidades" de una nueva confrontación bélica, como las ocurridas en 2008, 2012 y 2014. El diario israelí Haaretz, sin embargo, consideró que las informaciones sobre un inminente conflicto armado en los próximos días "son exageradas y forman parte del intento de Hamás de llamar la atención internacional sobre la grave crisis humanitaria en la Franja y la falta de progreso en la reconciliación" con el movimiento nacionalista Al Fatah, la otra gran facción palestina. El diario israelí señala que la creencia general es que Israel no iniciará una guerra contra Hamás sin una verdadera escalada, como por ejemplo, una intensificación del lanzamiento de proyectiles hacia las comunidades judías cercanas a la frontera, algo que por el momento no se ha dado, ya que si bien hay lanzamientos son ocasionales y llevados a cabo por grupos armados menores y no por Hamás.
En ese marco, las fuerzas de seguridad israelíes demolieron dos salones de una escuela de la comunidad beduina de Abu Nuwar, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, que habían sido construidos con financiación de la Unión Europea (UE) y de la Autoridad Palestina (AP).
De acuerdo con las declaraciones del Coordinador para las Actividades del Gobierno israelí (COGAT), este organismo militar efectuó el derribo después de que la orden fuera aprobada por la Corte Suprema israelí, ya que la instalación era una estructura "peligrosa para el uso" y "fue construida ilegalmente y sin los permisos necesarios". Eran dos aulas escolares para 26 alumnos de tercer y cuarto grado de primaria, fueron construidas en septiembre de 2017 con el apoyo financiero de las autoridades palestinas y europeas y se situaban en Área C, una de las tres zonas en que se divide Cisjordania desde los Acuerdos de Oslo de 1994, que está bajo completo control de Israel, informa la ONG Betselem en un comunicado.
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