13 de julio 2009 - 00:00

Las grandes obras se harán sin leyes

El Gobierno porteño busca la aprobación de varios proyectos de leyes antes de fin de año, es decir, de la renovación de la Legislatura para obtener los votos con los acuerdos que ya mantiene el oficialismo en el recinto.

Sin embargo, las principales obras que quiere realizar Mauricio Macri no necesitan de los diputados. Es más, ya fueron licitadas sin requerir ley alguna, a pesar de la modificación del espacio urbano que contienen, del impacto ambiental que puedan ocasionar y del cambio en las vías de circulación. Se trata del diseño y construcción de un parque «Central Norte» y de túneles bajo la avenida 9 de Julio. Aunque en la Ciudad el cambio de nombre de una calle necesita no sólo de una ley, sino que ésta se apruebe dos veces y con audiencia pública en el medio, Macri fue previsor para evitar demoras en este caso. Los legisladores ya le aprobaron, en mayo pasado, una norma que le transfiere a la empresa estatal Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA) la administración y construcción de todo lo que esté sujeto a peaje. Por eso esas dos licitaciones a las que llamó el Gobierno de la Ciudad la semana pasada se cursan a través de AUSA y de esa manera no requieren que la Legislatura apruebe una ley especial para los proyectos, y que tampoco controle la ejecución de éstos.

La Ley 3.060 otorgó a AUSA la «Concesión de Obra Pública de la Red de Autopistas y Vías Interconectadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y puentes de conexión física con la provincia de Buenos Aires a título oneroso y por el plazo de veinte años». Esa explotación incluye todas las autopistas porteñas y también la avenida 9 de Julio, que a su vez integra el proyecto del parque central, cuyo diseño forma parte de la oferta que hagan los inversores interesados. Ese parque, que uniría plazas de Recoleta, estará, si se concreta el proyecto, rodeado de una vía rápida de 12 carriles.

De ese modo, se dejaría de lado como alivio para el tránsito porteño la Autopista Ribereña y al parecer también se abandonaría el proyecto Retiro para reformular esa zona de la Ciudad.

En cambio, Macri quiere, antes de fin de año, dar curso a otra propuesta que sí necesita de los legisladores, como es dar en concesión por 30 años todos los ministerios porteños a cambio de la edificación de un centro cívico en Barracas, al sur del distrito.

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