Cuando la defensa de la transparencia y la independencia política de un mercado queda a cargo de un inversor o una cotizante particular -sin importar su calaña-, frente a la bastarda apatía y silencio del sistema (intermediarios e instituciones), aun a riesgo de ofender espíritus sensibles no podemos sino recordar nuestro comentario del 16 de julio ("Los intermediarios corruptos"). Este párrafo no quedaría completo sin una felicitación a la Justicia, que cautela el derecho de propiedad, y el oprobio a los medios y comunicadores que temen hacer (o venden) su trabajo. El futuro de un mercado -por más que se imponga una nueva ley regulatoria, se reestructuren las instituciones y se lance una poderosa campaña marketinera- es negro cuando la única barrea de defensa para los inversores y las cotizantes es la Justicia, ya que la Justicia debe ser la última y no la única barrera. Si algo hizo grande al mercado norteamericano es que primero la moral, luego la autorregulación, las regulaciones y finalmente la Justicia han sido las barreras de defensa de los distintos actores. Una aclaración al problema que tuvo el NASDAQ el jueves pasado; si bien el NASDAQ es un mercado, su rol más importante es como mecanismo de procesamiento de información (SIP) para los títulos de docenas de sistemas/mercados electrónicos diseminados por todos los EE.UU. Lo que hace es presentar toda esa información en un solo sitio y en especial el último precio/oferta de todos los títulos listados y transados en esos mercados (como tal, el NASDAQ o cualquiera de sus asociados podrían dejar de funcionar, sería sustituido y no nos daríamos cuenta de nada). Mañana la seguimos. Si bien el viernes trepó el 0,31% a 15.010,51 puntos, con un -0,47% se anotaron tres semanas de caída para el Dow. Atención, que el volumen de agosto apunta a ser el más bajo desde marzo de 2007.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario