12 de febrero 2018 - 00:00

Las lluvias no llegaron y las estimaciones del USDA quedan en duda

Se necesitaban 30 milímetros generalizados en las zonas secas para estabilizar los cultivos y que las pérdidas no fueran sustanciales. Pero esto no ocurrió y para colmo el pronóstico sigue seco. Esto podría estar sellando un destino negro para la producción de soja local.

Soja. La producción argentina se recortó en 2 millones de toneladas a 54 millones y la de Brasil se incrementó en 2 millones, a 112 millones.
Soja. La producción argentina se recortó en 2 millones de toneladas a 54 millones y la de Brasil se incrementó en 2 millones, a 112 millones.
La pasada fue una semana de mucha expectativa. Primero por el reporte del USDA del día jueves, y luego por los pronósticos de lluvia para nuestro país. En cuanto al USDA la gran expectativa resultaba ver qué cambios se generaban para Sudamérica, esperándose correcciones menores para EE.UU. En el caso del clima Argentino veníamos operando en el cierre de la semana pasada con pronósticos de lluvia, pero a medida que nos fuimos acercando a la fecha los pronósticos se corrieron y terminamos finalmente con pocos aportes, lo cual ya dispara la alerta en nuestro país.

Comenzando por la soja, los stocks norteamericanos subieron 1,6 mill.tt. a 14,4 mill.tt. por un recorte de exportaciones. Desde la campaña 2006/2007 que no llegaban a tal nivel. Lo peor es que aún con este ajuste a las exportaciones, al ritmo que viene vendiendo soja al exterior EE.UU. habría que ajustar más.

Para Sudamérica la producción de Argentina se recortó en 2 mill.tt. a 54 mill.tt. y la de Brasil se incrementó en 2 mill.tt. a 112 mill.tt., por lo que no hay variación para la región. Sin embargo el dato de Argentina es alto para las proyecciones locales, y la de Brasil baja. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó 50 mill.tt. y en Brasil si bien la CONAB coincide con el USDA, los privados ya hablan de 116 mill.tt.

En este contexto se inscribe el hecho de que las lluvias no llegaron a los niveles esperados. Se necesitaban 30 milímetros generalizados en las zonas secas para estabilizar los cultivos, y que las pérdidas no fueran sustanciales. Esto no se verificó y para colmo el pronóstico sigue seco. Esto podría estar sellando un destino negro para la producción de soja local. Si la producción bajara a niveles menores de 48 mill.tt. el impacto sobre los precios podría ser muy alcista.

Por maíz, a nivel de EE.UU. se incrementaron las exportaciones y esto llevó a una reducción de 3,2 mill.tt. en los stocks finales. Quedaron en 59,8 mill.tt. unas 3 mill.tt. por debajo de lo esperado. En tanto para Argentina se redujo en 3 mill.tt. la producción de maíz a 39 mill.tt. y quedó 1,7 por debajo de lo que esperaban los analistas. Luego del reporte la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó 39 mill.tt. debido al impacto del calor y la seca. Gran parte de los lotes de maíz temprano continúan llenando granos bajo reservas hídricas irregulares. Sobre las zonas Núcleo Norte y Sur, se espera que durante las próximas semanas comience la cosecha.

En cuanto a Brasil el USDA no realizó modificaciones en su proyección, manteniendo las 95 mill.tt. , sin embargo la CONAB la redujo a 88 mill.tt. Esto empieza a causar alerta. El atraso en la trilla de soja, que demora la implantación del maíz y por lo tanto genera un contexto más riesgoso, se combina con precios de maíz que no son tan atractivos. Por eso la situación podría seguir complicándose.

Finalmente en el caso del trigo vimos pocos cambios en las proyecciones del USDA. Sin embargo la actualización del monitor de sequía en EE.UU. mostró la misma expandiéndose a las zonas de Oklahoma y Texas, Estados importantes de producción de trigo de invierno. Si bien es cierto que el trigo norteamericano está cubierto de nieve en hibernación, en poco tiempo más el cultivo saldrá de este proceso y tendrá necesidades hídricas más importantes.

El limitante sin embargo es la competencia internacional: si EE.UU. sigue poniéndose caro, podría tener más dificultades para vender grano al exterior.

En el caso de Argentina vale la pena comentar que se empezó a operar con mayor ímpetu el trigo nuevo en precios muy interesantes: 180u$s/tt. El mismo resulta atractivo. El problema es que los productores no tienen claro el panorama para el cereal, ya que los suelos saldrán de la campaña gruesa con muy poca humedad, condiciones que no son las ideales para la siembra de trigo.

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Dejá tu comentario