A horas que se conozca el balance de YPF durante el segundo trimestre, un cable de la agencia AFP reveló ayer que las grandes compañías de petróleo privadas registraron una caída de los beneficios en los últimos meses, atrapadas en un círculo vicioso de bajos precios del crudo y la necesidad de invertir para aumentar su producción. Aunque las distancias impiden comparaciones lineales, el balance de la petrolera local que debe presentarse hoy o el lunes en la Bolsa, revelará también una significativa baja en las ganancias, originada en este caso en la baja de la producción de combustibles, luego del incendio en la refinería Ensenada, y simultáneamente un aumento en las ventas al público, lo que exigió importar más para vender a pérdida, aun cuando los precios de las naftas tuvieron ajustes del 10 % al 15%. "Las petroleras internacionales no han tenido una temporada de resultados muy brillante tanto de uno como de otro lado del Atlántico", resumieron los analistas de Société Générale, en una nota sobre los resultados de ExxonMobil, anunciados la semana pasada.
Según un recuento realizado por la agencia AFP, el beneficio neto acumulado de las seis petroleras privadas más grandes (las "supermajors"), las estadounidenses ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips, las británicas Shell y BP, y la francesa Total, cayeron un 29%, a u$s 29.900 millones. Sólo aumentaron los beneficios de BP y Total, mientras que los de Shell y ExxonMobil se hundieron un 60% y el 57% respectivamente.
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