A la par de la megacelebración que la Casa Rosada organizó a lo largo de la 9 de Julio, como si fuese el ancho pasillo de una exposición gigante con enormes stands que representan a todas las provincias, las gobernaciones se esmeraron también en buscar la mejor manera de trasladar algún eco del Bicentenario de la Revolución de Mayo al interior.
Gran parte de los festejos -que incluyen espectáculos musicales a granel, algunos gauchescos y todos populares- arranca en casi todo el país este fin de semana, a coro con la faraónica fiesta porteña. Asimismo, para posibilitar la asistencia de algunos gobernadores a las ceremonias centrales del 25 de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires junto a Cristina de Kirchner, varias conmemoraciones de importancia local fueron corridas al 24.
En los primeros minutos del 25, todo el territorio nacional centrará su atención en San Juan o al menos, eso se intentará lograr con la transmisión por cadena nacional de la interpretación, con coros y orquestas locales, del Himno Nacional Argentino desde el Valle de la Luna. La insistencia del mandatario José Luis Gioja inclinó la brújula kirchnerista levemente a la región de Cuyo cuando se definió cuál sería el escenario para entonar la canción patria. La gobernación acelera los preparativos en el Parque Provincial Ischigualasto para el evento que sólo podrá verse por televisión, incluso también para los sanjuaninos, ya que no se admitirá la entrada del público en general.
La provincia de Buenos Aires tendrá un rol preponderante en las celebraciones religiosas que se convocan tradicionalmente para esta ocasión: Daniel Scioli se ocupó personalmente de las gestiones con la Iglesia Católica para organizar el tedeum del Bicentenario en la Catedral de La Plata. La Presidente, por su parte, asistirá al que se realizará en Luján, también en territorio bonaerense, lejos de la misa que encabezará el cardenal Jorge Bergoglio en la Catedral Metropolitana.
En San Luis, el justicialista disidente Alberto Rodríguez Saá apostó por un Bicentenario puntano, fuera del foco nacional, y con un importante desembolso construyó una réplica del Cabildo de Buenos Aires, que también tendrá enfrente una Plaza de Mayo, con Pirámide y todo, en la localidad La Punta, a 20 kilómetros de la ciudad capital.
La misma idea cautivó a un municipio de Río Negro: en Cipolletti, el sábado 22 será descubierta una réplica en tamaño real del monumento porteño en la céntrica plaza San Martín. Otros mandatarios, en cambio, optaron por destacar la participación que tuvieron sus provincias en el proceso que comenzó en 1810 y abrió camino a la independencia de la Nación o prefirieron recuperar parte de la arquitectura de la época.
En esa línea, el socialista Hermes Binner eligió como marco para los festejos resaltar como hecho histórico aportado por Santa Fe a la construcción del país «la Constitución Nacional de la Confederación Argentina, porque es la Constitución de la Nación». Además, la gobernación litoraleña remodeló el Monumento Nacional a la Bandera en la ciudad de Rosario, que también fue distinguido como el marco ideal para Arte 200, una muestra de obras de reconocidos artistas que serán puestas a la venta con fines benéficos.
En Córdoba, en tanto, el gobernador Juan Schiaretti impulsó obras de recuperación del centro histórico de la capital mediterránea, la puesta en valor del Camino Real y la inauguración de la restauración de la iglesia y la plaza central de San Francisco del Chañar.
* Del mismo modo, en Corrientes, el Gobierno de Ricardo Colombi puso en marcha importantes tareas de remodelación de monumentos a fin de convertirlos en escenarios centrales de las actividades.
A partir de la iniciativa del gobernador Luis Beder Herrera, La Rioja instituyó al «poncho riojano» como el nuevo símbolo de identificación en el Bicentenario. Será usado por los gauchos que representarán al distrito en los festejos porteños y también durante las celebraciones por el 419º aniversario de la fundación de la capital provincial.
En Mendoza, por su parte, se impuso una modalidad un poco más creativa. El Gobierno del justicialista Celso Jaque diseñó una «cápsula del tiempo», con objetos y mensajes, para que en 2110 las futuras generaciones puedan abrirla cuando se conmemore el Tricentenario. Se trata de un simple contenedor de cemento armado, y todo lo que se deposite en su interior estará sellado en cajas plásticas para garantizar su preservación durante un siglo.
Mientras tanto, en Río Negro, precisamente en la localidad de Villa Regina, el municipio también preparó para los festejos patrios una «cápsula del tiempo», que será enterrada el martes 25 en la plaza principal con testimonios para los próximos 100 años.
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