28 de diciembre 2010 - 00:00

Las sidras más vendidas pasaron a manos chilenas

¿Qué otra fecha que la semana de fin de año sería más propicia para comprar la principal marca de sidra del país? Seguramente eso pensaron los chilenos del grupo Luksic, que ayer anunciaron la adquisición de las marcas Sidra La Victoria, Real y Sáez Briones 1888, más los activos donde se las produce y la firma Sáenz Briones SA, que fabrica licores, sidras y bebidas espirituosas. El monto pagado asciende a u$s 13,2 millones. En ambos casos, los vendedores son descendientes de las familias fundadoras de la empresa. Y si bien los accionistas son los mismos en las dos compañías, mantenían separadas las estructuras de producción, administración y marketing.

La firma adquirida es una de las más antiguas de la Argentina: fue fundada justamente en 1888. Fuera de la sidra, uno de los clásicos de Sáez Briones es el aperitivo El Abuelo, que se comercializó con el nombre de «oporto» hasta que los portugueses impusieron la denominación de origen.

¿Quién es Luksic en la Argentina? Se trata del megagrupo trasandino que comandó su patriarca Andrónico Luksic hasta su muerte en 2005. Lo hace a través de sus subsidiarias locales CCU (Compañía Cerveceras Unidas) y CICSA (Compañía Industrial Cervecera SA), que posee tres plantas cerveceras (Salta, Luján, Santa Fe), es licenciatario de la holandesa Heineken y la estadounidense Budweiser, y propietaria de las locales Schneider, Córdoba, Santa Fe, Salta, Palermo, Bieckert e Imperial.

Estas tres últimas (junto con la planta de Luján) se las había comprado en 2008 a un grupo encabezado por Ernesto Gutiérrez (CEO de Aeropuertos Argentina 2000), que a su vez había adquirido de Quilmes, que se vio obligada a desprenderse de ellas como condición para que se aprobara su fusión con la brasileña AmBev. También importa y distribuye Guinness, Corona, Paulaner, Kunstmann, Otro Mundo, Birra Moretti y Negra Modelo.

La operación comprende no sólo las marcas de Sáenz Briones sino también una planta fraccionadora y oficinas y depósitos ubicados en la bonaerense Ciudadela, la planta elaboradora situada en Allen (Río Negro) y una bodega en Mendoza.

En lo que hace a Sidra La Victoria SA, la adquisición comprende la marca «madre» más Reina de España, una planta en Cipolletti (Río Negro) y un depósito en el Parque Industrial Pilar. Entre ambas tienen cerca del 25% del mercado de sidra del país, según dijeron fuentes de la compradora. El consumo per cápita ronda los dos litros por año, muy lejos del de países como Gran Bretaña, Alemania y España. Además, la sidra en la Argentina es un producto claramente estacional: en el período octubre-diciembre se consume el 80% del total anual.

La tercera pregunta que cabe hacerse es por qué CCU se interna en un mercado como el de la sidra y los licores, que parecen perder terreno ante el avance de la cerveza y los vinos. La respuesta que llega desde fuentes cercanas a ese grupo es poco convincente: «diversificación», ingresar a un segmento diferente al que vienen explotando hasta ahora. El comunicado oficial trae declaraciones de Fernando Sanchís, CEO de CCU Argentina, diciendo: «El crecimiento que experimenta CCU Argentina en los últimos años nos permite una expansión hacia otra categoría de bebidas». Tampoco explica mucho. El ejecutivo no estuvo disponible para responder ésta y otras preguntas.

Dejá tu comentario