4 de marzo 2014 - 16:30

Lavrov informó a la Argentina en Naciones Unidas

Ginebra (especial) - El Gobierno ruso rindió ayer un informe al de la Argentina sobre la crisis que enfrenta Moscú con Ucrania por el enclave de Crimea y la tensión entre la nueva administración proeuropea de Kiev y los sectores prorrusos que amenazan con un proceso separatista.
Fue en una reunión que se realizó ayer en Ginebra entre Héctor Timerman y el canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, en la residencia del representante de Moscú ante los organismos de la ONU con sede en esa ciudad Alexey Borodavkin.
El encuentro fue pedido por el ruso para exponer la posición de su país en esa crisis en razón de que la Argentina tiene hoy una silla en el Consejo de Seguridad de la ONU; foro que se activó ayer para discutir lo que ocurre en Europa del Este y que tendrá que actuar en algún momento para evitar lo que nadie quiere por ahora que es una escalada bélica.
En el encuentro Lavrov ratificó el desmentido que había hecho horas antes el Gobierno de Moscú de un ultimátum a Ucrania que podía implicar durante la jornada un desembarco de tropas rusas en Crimea. En la charla que mantuvieron los dos cancilleres, el ministro de Putin describió el panorama de culturas que conviven en Ucrania y que son la base del conflicto.
Aunque el contenido de la charla de Timerman y Lavrov quedó en el hermetismo, se sabe que el ruso lamentó que en Kiev no se hayan cumplido los acuerdos políticos entre los partidos y que haya caído el Gobierno. También en la conversación se recordó que una de las formaciones que integran el nuevo Gobierno provisional de Kiev tenga como lema "Por una Ucrania sin judíos ni rusos".
Timerman dijo al salir de la reunión: "Le transmití a Lavrov la voluntad argentina de proponer alternativas para lograr una solución pacífica, respetuosa de los derechos humanos y de la Carta de las Naciones Unidas al diferendo que existe en Ucrania".
En el diálogo, la parte rusa hizo saber que confiaban en la intervención del Gobierno alemán. Lavrov, después de reunirse con Timerman, recibió al ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier. La mandataria Angela Merkel está en el centro de esta crisis por los intereses de su país en la región y por la gravitación de Alemania en el sistema europeo.
La crisis en Ucrania tiene en las relaciones con la Unión Europea una de sus referencias más importantes dado que la división en ese país es hoy entre europeístas y prorrusos. La importancia que tiene Ucrania para Rusia es evidente al contar ese país con la vía de salida de la Armada rusa hacia el Mediterráneo desde la base de Sebastopol. Para Europa Ucrania es también clave, porque tiene la llave de la comercialización del gas que viene de Rusia y que provee a toda Europa.
Suspensión

Timerman informó también que la reunión solicitada por la embajadora Samantha Power, representante de Estados Unidos en las Naciones Unidas, no se pudo llevar a cabo debido a la suspensión del viaje a Ginebra de la diplomática. La funcionaria de Barack Obama tuvo que permanecer en Nueva York para participar de una reunión del Consejo de Seguridad.
Timerman viajó a Ginebra para participar de una cumbre sobre derogación de la pena de muerte en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en la que pronunció tres discursos. En uno de ellos dijo que "la tentación de algunos de tomar las calles, aun con el apoyo de parte de la ciudadanía, con el propósito de desviar la voluntad de los sufragios, nos puede llevar a una espiral de la que será difícil salir, pues no habrá Gobierno, sin importar su color político, que resista manifestaciones destituyentes del sector que resultó perdidoso en los comicios presidenciales". Esa referencia es clara hacia América Latina por la posición que adoptó el Gobierno argentino en la crisis del Gobierno de Nicolás Maduro. Pero tuvo significado también con referencia a Ucrania, en donde cayó el Gobierno después de violentas manifestaciones.

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