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Legislativas 2017: UCR abraza al PRO en una riesgosa jugada
La cúpula nacional del centenario partido recibió a funcionarios nacionales para sellar el pacto.
Nueva Familia. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se mostraron conformes tras la decisión de la UCR santafesina, que tampoco quiere quebrar el Frente Progresista en su distrito.
La decisión política de la UCR local, que comanda Julián Galdeano, de adherir al sendero nacional que adoptó el centenario partido (ahora liderado por el intendente de Santa Fe, José Corral), se da en un marco de fortalecimiento de la alianza entre los principales socios de Cambiemos.
En contraposición, el radicalismo provincial batalla para no quebrar el Frente Progresista, el eslogan con el que junto al socialismo maneja Santa Fe desde 2007.
Durante las últimas semanas, esa tensión fue aprovechada por Casa Rosada (el PRO) para activar un fuerte cruce con el socialismo -dijo que no saben "trabajar en equipo"- y el caos ante la adhesión a Cambiemos del radicalismo local.
Los sablazos políticos están atados a los económicos: el miércoles pasado, Santa Fe le presentó a Nación la liquidación de los fondos que debe la Casa Rosada por el descuento -ilegal, según el fallo de la Corte Suprema de noviembre pasado- del 15% de la coparticipación con el que financiaba la ANSES, y el 1,9% que también le retenía la AFIP.
El distrito que comanda el mandatario socialista Miguel Lifschitz mostró que la administración central debería abonar más de $50.000 millones, monto que será revisado por los abogados del Estado y que continuará negociándose entre las partes, junto a la forma de pago.
A ello hay que agregar el aval burocrático de Nación para que la provincia pueda tomar créditos internacionales por hasta u$s500 millones.
En medio de toda esta trifulca -que terminará de estallar en los primeros meses de 2017-, el Gobierno santafesino puso como objetivo una reforma constitucional que incluye cambios en el sistema de votación. El radicalismo zigzagueó entre el rechazo -Corral, que quedó en offside- y el apoyo de Galdeano, con el espejo nacional de una UCR que avala ese tipo de cambios junto al PRO.
Las dudas del radicalismo provincial a la hora de comunicar las decisiones políticas le permitió al socialismo blindar el Frente Progresista, con el apoyo de los exgobernadores Antonio Bonfatti y Hermes Binner (socialistas), y la excandidata a presidente Margarita Stolbizer (líder del GEN), entre otros.
Sin embargo, el abrazo de oso del PRO a la UCR de Santa Fe no es pleno, sino culposo del lado del centenario partido. Al motivo racional de unir fuerzas se le mezcla otro aún mucho más lógico, que es la falta de espacios que da el partido de Macri a los radicales.
Las quejas, que aumentan cada vez más en algunas provincias, serán más pronunciadas en Santa Fe: con las elecciones legislativas nacionales 2017, el PRO deberá dar una muestra de cariño a la UCR, tras regalar el año pasado la candidatura a senador nacional al peronista Carlos Reutemann. Esa movida sirvió sólo al ex Fórmula 1 y, ahora, las cosas deberán ser diferentes. Además, el propio PJ (justicialismo más kirchnerismo y arrepentidos) amenaza con recuperar el lugar histórico que tuvo en esta provincia.


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