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Leiderman: “Es frustrante que se repitan los mismos problemas”
Leonardo Leiderman, ex Deutsche Bank y ahora en la Universidad de Tel Aviv, fue contundente: «Es difícil entender cómo un país en 2009 no cuenta con estadísticas confiables».
Consideró, en ese sentido, que cualquier acercamiento con el FMI fracasará si antes no se miden seriamente las variables económicas».
Leiderman, que además es asesor del Bank Hapoalim y fue director del Banco Central israelí, llegó a Buenos Aires para participar del seminario que organiza hoy «Amigos de la Universidad de Tel Aviv en la Argentina», en el que también participarán otros economistas como Claudio Loser, Ricardo Arriazu y Miguel Kiguel.
Periodista: ¿Cómo encontró a la Argentina, tras un año de ausencia?
Leonardo Leiderman: Diría que la situación fiscal no me causa tanta preocupación, más allá del deterioro de los últimos meses. Pero lo cierto es que en todo el mundo las cuentas públicas atravesaron este fenómeno y, sin ir más lejos, Estados Unidos va a un déficit fiscal inédito de 14 puntos del PBI. Lo que resulta frustrante es que se repitan los problemas estructurales. Todavía es difícil entender y sobre todo explicar cómo un país en 2009 no cuenta con un sistema de estadísticas confiable e independiente. Se le está haciendo un gran daño a la imagen de la Argentina y es indudable que parte de la fuga de capitales de los últimos tiempos se explica por el desmanejo del INDEC. Se entiende, entonces, por qué la Argentina casi no recibirá este año inversiones extranjeras y en Brasil llegarán 23.000 millones de dólares.
P.: En las próximas horas está llegando al país el director del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, para participar de un seminario, ¿qué postura debería adoptar el Gobierno?
L.L.: Fondo sí, punto y aparte. La crisis le devolvió al FMI su mandato tradicional que es ayudar a los países con problemas. En Europa Oriental resultó fundamental su intervención para auxiliar a las economías más afectadas, en particular por altos niveles de endeudamiento. La Argentina también debería normalizar esa relación. Pero es indudable que el Fondo pediría un blanqueo de las estadísticas. Diría que se trata de un prerrequisito para la recuperación.
P.: ¿Cree que la economía global está en vías de recuperación?
L.L.: El consenso es que ya pasó lo peor y que entraremos en un proceso de recuperación gradual. No me preocupa tanto el cierre de 2009 o lo que suceda el año próximo, sino la transición entre 2010 y 2011. Está por verse de qué manera el Gobierno norteamericano puede llevar adelante una política más restrictiva tanto en lo fiscal como en el plano financiero.
P.: ¿Habrá suba de impuestos y aumento de tasas?
L.L.: Es evidente que deberán optar por aumentar los impuestos o bajar el gasto, subiendo al mismo tiempo las tasas de interés. Todas las curvas de rendimiento se irán para arriba y esto encarecerá el crédito, que hoy está en valores mínimos. Hay que tener en cuenta que en el ciclo histórico la tasa de interés en Estados Unidos fue del 4% y hoy está en un 0%, aunque en términos reales es directamente negativa si se tiene en cuenta la inflación. Aún está por verse cómo será esa estrategia de salida. Debemos recordar que la Reserva Federal aumentó las tasas cuando comenzaron a verse los signos de recuperación luego de la Gran Depresión, pero en 1938 y 1939 volvió a subir el desempleo. Claro que Ben Bernanke es un estudioso de lo que sucedió en aquella época. Pero esa estrategia de salida será el gran tema de debate el año próximo.
P.: ¿Cree que el rally de los mercados de los últimos meses fue exagerado?
L.L.: No hay que irse a ningún extremo en estos momentos. Hay que evitar el exceso de optimismo, pero es evidente que las tasas bajas seguirán favoreciendo el mercado en los próximos meses. Hay que tener en cuenta que sin ello sectores muy golpeados como el financiero o el de real estate no hubieran tenido semejante recuperación. También es cierto que venían de precios extremadamente bajos. Al mismo tiempo, se nota un renovado interés de los inversores por los mercados emergentes.
P.: ¿La recuperación será más rápida justamente en los emergentes en relación con los países desarrollados?
L.L.: Brasil en América Latina, junto con Turquía o India tienen buenas perspectivas de crecimiento. El desafío es que el deterioro transitorio de las cuentas públicas no se vuelva permanente. El tema fiscal se había olvidado como una cuestión preocupante para los emergentes. De todas formas, la salida de la crisis será para todo el mundo con un crecimiento más moderado que el observado a principios de la década.
Entrevista de Pablo Wende


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