"Estamos vigilando los ingresos tributarios y tomaremos medidas en caso de ser necesario para evitar cualquier riesgo de que la recaudación impositiva no sea suficiente para cumplir con nuestras metas", dijo Levy en una audiencia de la Comisión de Asuntos Económicos del Senado.
Sostuvo que el país corre "riesgo de perder el grado de inversión" de las calificadoras internacionales, lo que acarrearía un "costo altísimo" para la economía, generaría desempleo y crearía más dificultades de financiación para las empresas.
"Los países que no hicieron un gran esfuerzo aún están con dificultades de crecer. España hizo un esfuerzo enorme y está creando empleo, teniendo su dinamismo", dijo.
Los ingresos tributarios fueron menores que lo esperado en los últimos meses, a medida que la economía se acerca a una recesión.
El déficit primario del país en los últimos doce meses hasta febrero subió al 0,7% del PBI, alejándose más del objetivo de Levy de un ahorro del 1,2%.
Ese déficit fiscal antes del pago de deudas de 2.300 millones de reales (721 millones de dólares) en febrero, el peor resultado desde el inicio de la serie histórica hace 18 años, fue una noticia inesperada, que subraya los desafíos del Gobierno.
El presupuesto primario, o los ahorros antes del pago de deudas, sirve como medida de la capacidad de un país de cumplir con sus obligaciones.
El mercado esperaba un superávit presupuestario primario de 1.500 millones de reales en febrero, según el promedio de los pronósticos de 17 analistas consultados en un sondeo de Reuters.
Incluso si el Gobierno cumple con sus objetivos, el Banco Central espera que la deuda pública de Brasil se incremente para fin de año a un 62% del PBI, un alza comparada con el 60,9% de febrero.
En su comparecencia, Levy dijo que el Gobierno evitará crear nuevos impuestos y que se concentrará en aplicar los existentes y en reducir desgravaciones establecidas "en otros momentos" económicos.
De forma paralela, afirmó que el Ejecutivo trata de "destrabar" las inversiones e impulsa un plan de concesiones de infraestructuras, como puertos, aeropuertos y rutas.
El ministerio ya incrementó los impuestos al combustible, a la renta y a los préstamos al consumidor desde que asumió su cargo en enero. Asimismo, en medio de una fuerte resistencia dentro de la propia alianza gobernante, pretende recortar gastos del funcionamiento del Ejecutivo y aplicar restricciones al seguro de desempleo y a las pensiones por fallecimiento.
Muchas de estas medidas requieren la aprobación del Congreso, pero legisladores de la coalición de Gobierno han intentado diluir o incluso bloquear proyectos por considerar que perjudican a los trabajadores y las empresas.
| Agencias EFE y Reuters, |
y Ámbito Financiero


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