5 de junio 2012 - 00:00

“Listos para hacer lo que sea necesario”

Ayer la canciller alemana, Angela Merkel, se reunió en Berlín con el jefe de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Ayer la canciller alemana, Angela Merkel, se reunió en Berlín con el jefe de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Berlín - El pacto fiscal es el primer paso y no alcanza; será necesario aumentar la supervisión sobre los bancos y evitar que los intereses nacionales crezcan por encima de los continentales, advirtió ayer la canciller alemana, Angela Merkel, tras reunirse con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Merkel se mostró abierta a hablar de nuevas medidas bancarias a medio plazo para la resolución de los problemas de la eurozona y adelantó que su país «será un socio muy constructivo» en la discusión sobre la reforma europea. «Pienso que es muy importante dar ahora la señal de que estamos listos para hacer lo que es necesario para garantizar la estabilidad de nuestra moneda», dijo y agregó que, al mismo tiempo, «debemos hablar del futuro de nuestra unión, completarla con una unión política».

«Vamos a hablar sobre en qué medida se puede poner a los bancos sistémicos bajo una específica supervisión europea de forma que los intereses nacionales no jueguen un papel demasiado grande; esto son objetivos a medio plazo», apuntó la canciller.

«El pacto fiscal es un paso, pero no el único, puesto que a medio y largo plazo habrá que dar otros», insistió la canciller, quien utilizó la expresión «mecanismos de supervisión bancaria», mientras Barroso habló directamente de incluir la «unión bancaria» como objetivo a medio plazo. «Algunos elementos de esta unión bancaria estarían en una supervisión financiera más integrada y también con garantías de depósitos más integradas. Es importante tener esta visión de largo plazo sobre más Europa», dijo Barroso.

El jefe de la Comisión Europea también mencionó «algunas inversiones dirigidas» a proyectos concretos, sin especificar.

Merkel recibió de Barroso lo que calificó de «exhaustivo informe sobre la situación de los países de la eurozona», fórmula que con toda seguridad se refiere, en primer lugar, a la situación por la que atraviesa el sector bancario español.

España busca una ayuda directa a los bancos en dificultades que no sea el rescate de país que Alemania propicia y que supondría una pérdida de soberanía mucho más brutal que la actual.

El deseo español es urgente y al más corto plazo, mientras los planes de construir una «nueva Europa más integrada» son a medio y largo plazo. El encaje entre lo uno y lo otro no parece estar muy claro, pero podría ser tema de negociación con Alemania y la vía concreta para intentar obtener concesiones de Berlín con ayuda de Francia e Italia.

La reforma del sector financiero será uno de los principales temas de la cumbre europea del 28 y el 29 de junio en Bruselas.

Agencias DPA, EFE y AFP

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