8 de octubre 2009 - 00:00

¿Llega el ‘‘nuevo conservadurismo’’?

Manchester - El líder del Partido Conservador británico, David Cameron, presentó en el Congreso anual reunido en Manchester una agrupación «cambiada», preparada para gobernar y transformar al Reino Unido después de doce años de una administración laborista que ha fracasado en sus promesas.

Pero, ¿han cambiado los «tories»? ¿Son un partido moderno y con sensibilidad social? ¿O están como en el pasado, sumidos en las disputas sobre Europa, con continuas divisiones por el europeísmo de unos pocos y el euroescepticismo de muchos? Sea como sea, la primera formación de la oposición británica va camino de ganar los comicios generales de 2010, según los sondeos sobre intención de voto, que la sitúan con una diferencia de unos veinte puntos por delante de los laboristas.

Cameron, el cuarto líder que tienen los «tories» desde 1997 (cuando llegaron los laboristas al poder), ha defendido que su partido está ahora en el centro político, que quiere un país menos obsesionado con el tipo de formación recibida y más atento a la responsabilidad individual y a lo que cada uno puede ofrecer.

El líder se ha mostrado sensible con las clases menos favorecidas, pues ha prometido ayudar a los que viven de los subsidios estatales a salir de ese ciclo de pobreza, con propuestas para formarlos a fin de que puedan entrar en el mercado laboral.

Tal es la nueva imagen del líder «tory» que el semanario conservador «The Spectator» publicó en su última portada a un David Cameron vestido al estilo Che Guevara, con la famosa boina y el pelo desenredado del famoso guerrillero argentino-cubano.

«Que ésta no sea la semana en la que hablemos de nosotros, sino en la semana en que hablemos al país», insistió Cameron. Pero las dudas sobre si esta formación se ha «desintoxicado» de las viejas divisiones aún persisten, a juzgar por un reciente sondeo en el que los consultados no están seguros del cambio.

La consulta, hecha recientemente por la firma Populus, señala que sólo un 28% de los votantes cree que éste es un partido distinto, frente al 68% que opina que no ha cambiado y que va mejor en las encuestas por el fracaso del laborismo.

Tras la ratificación del Tratado de Lisboa por los irlandeses, el debate sobre Europa ha vuelto a los pasillos del Congreso, pues están los que quieren un referendo sobre el acuerdo, aun si éste es aprobado por «los 27» en 2010, y los que se oponen a una consulta.

Ante las fuertes emociones que despierta el debate europeo, Cameron pasó casi en puntas de pie sobre el tema, se limitó a reiterar su promesa de que habrá un referendo si el tratado no es ratificado por toda la Unión Europea en la primavera (boreal) de 2010, para cuando puede haber un Gobierno conservador en el Reino Unido.

No quiso decir, sin embargo, si convocará la consulta incluso si el acuerdo es ratificado por los «27», como piden insistentemente los euroescépticos.

Para el ex diputado conservador Barry Legg, un Gobierno conservador debe respaldar un referendo sea como sea.

Cameron argumentó que no quiere decir qué hará si el tratado es ratificado para cuando haya -posiblemente- un Gobierno «tory» porque no quiere influir o perjudicar el debate en la República Checa y Polonia, los dos países que aún no lo han aprobado.

Agencia EFE

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