Con el apoyo irrestricto de casi todos los gremios aeronáuticos y con críticas de la oposición, el Gobierno concretó ayer la compra de veinte aviones Embraer 190 que se destinarían -en principio- a reemplazar los MD con que hoy vuela Austral. La única oposición interna a la operación provendría justamente de UALA, el sindicato de los comandantes de Austral, que se aferran a las máquinas que hoy pilotean.
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En el acto de ayer también se anunció que Embraer se hará cargo del Área Material Córdoba, donde se realizará el mantenimiento de estos aviones y -en el futuro- se fabricarán partes. De todos modos, cabe apuntar que casi todo el Embraer está armado a base de piezas importadas (sus turbinas, por caso, son de la estadounidense General Electric).
El anuncio fue hecho ayer por Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno, acto al que concurrieron las planas mayores de APA (personal de tierra), AAA (asistentes de a bordo) y, obviamente, APLA (los pilotos de Aerolíneas, que son quienes de hecho manejan la empresa). La única voz disonante es la de Ricardo Cirielli, ex subsecretario de Transporte Aerocomercial y actual secretario general de APTA (técnicos), que mantiene un fuerte enfrentamiento con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime.
El monto de la compra rondará los u$s 680 millones, de los cuales u$s 600 millones se financiarán con un crédito de «promoción a las exportaciones» otorgado por el Gobierno de Brasil, a través de su Banco Nacional de Desenvolvimento Social (BNDS) a doce años y a una tasa del 8,5% anual. Los restantes u$s 80 millones se abonarán «cash» contra entrega de las aeronaves.
Según pudo averiguar este diario, las veinte máquinas que se comprarán están a medio construir en los talleres de Embraer; dada la retracción del mercado aéreo mundial por la crisis, los brasileños no tenían dónde colocarlas y la necesidad de Aerolíneas/Austral de renovar su flota les «calzó» justo.
Tipo de nave
Por eso, y al revés de lo que suele suceder con los plazos de entrega de aviones -que pueden llegar a los dos años-, los primeros E-190 comenzarán a llegar en marzo próximo a Buenos Aires. La entrega se completará a lo largo de 2009, a razón de dos aeronaves por mes.
El tipo de avión que se compra es lo que se denomina un «regional jet», con un techo de 12.400 m y autonomía de 4.400 km, lo que le permite llegar a Lima desde Ezeiza. Sin embargo, la idea es que vuele las rutas de cabotaje de Austral. Estarán configurados para llevar 96 pasajeros en dos cabinas (primera y turista). A diferencia de lo que sucede hoy incluso en vuelos internacionales, estos aparatos vendrán con «entretenimiento a bordo»: una pantalla de TV por butaca.
La compra incluye un simulador de vuelo. Será necesario: es obvio que los pilotos deberán aprender a volar estos aparatos desconocidos para ellos. También es un hecho que, al menos hasta que se desactiven los MD, la empresa reestatizada tendrá cuatro flotas diferentes: a los mencionados se suman todos los Airbus y los Boeing -en sus diversos modelos- que tiene y/o incorporará Aerolíneas.
Este hecho, a pesar de las habituales manifestaciones de Jaime, implicará un altísimo costo para el Estado, ante la necesidad de cuadruplicar la capacitación de pilotos y técnicos, y de contar con repuestos de cuatro marcas diferentes, algo que no sucede ni en los mayores grupos aéreos del mundo.
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