Gran parte del área agrícola nacional fue beneficiada por las recientes precipitaciones que, en muchos casos, excedieron los valores pronosticados. Las zonas más beneficiadas fueron la mayor parte de Córdoba, el centro y el sur de Santa Fe, el este de Entre Ríos y gran parte de Buenos Aires, que recibieron aportes hídricos suficientes para contener los efectos de la sequía, evitando que los cultivos continúen deteriorándose. No obstante, para que se opere una recuperación completa se necesita que las lluvias tomen continuidad y completen la reposición de las reservas de humedad de los suelos que, en la mayoría del área agrícola nacional todavía son insuficientes para garantizar el éxito de la cosecha gruesa. Asimismo, cabe señalar que varias zonas, como es el caso del sur de La Pampa y el extremo sur de Buenos Aires, recibieron aportes escasos, que no representaron un alivio efectivo, al mismo tiempo que se produjeron tormentas localizadas severas, con granizo y vientos, que dañaron lotes de trigo y otros cultivos. Por su parte, al momento de escribirse estas líneas, el ángulo nordeste del área agrícola nacional todavía no había recibido lluvias significativas, pero estaba en camino de hacerlo, según se explica en la perspectiva (mapa 2).
El frente de tormenta que provocó precipitaciones en los días precedentes, continuará su recorrido por el norte del área agrícola nacional, el Paraguay, el sur del Brasil y el este del Uruguay. Estas precipitaciones continuarán conteniendo el deterioro de los cultivos en las zonas que serán beneficiadas por su llegada, pero no erradicaran completamente el riesgo de sequía. Para que esto último ocurra se necesitará que las precipitaciones tomen continuando, haciendo un aporte regular de humedad, que pueda compensar, semana a semana, el gasto provocado por las elevadas temperaturas que se esperan. Por lo tanto, es conveniente no abrigar expectativas excesivamente optimistas, dado que es probable que enero continúe observando un régimen de lluvias algo irregular y, recién durante febrero, las precipitaciones alcancen un estado cercano a lo normal. Desde el punto de vista térmico, se espera una pausa en el calor, que será provocada por la masa de aire procedente del sudoeste que viaja detrás del frente de tormenta. No obstante dicha pausa será de corta duración y los vientos del norte retornarán rápidamente, restableciendo el calor.
(*) Ingeniero Agrónomo, especialista en Agroclimatología [email protected]
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