4 de abril 2011 - 00:00

Lo que erró lo pagó en su arco

Los jugadores de San Lorenzo abandonan el campo de juego sin poder entenderlo. Dominaron, crearon más situaciones de gol, pero perdieron.
Los jugadores de San Lorenzo abandonan el campo de juego sin poder entenderlo. Dominaron, crearon más situaciones de gol, pero perdieron.
«Goles que no se convierten en el arco ajeno, se sufren en el propio» es un viejo proverbio futbolístico que tuvo su expresión en el primer tiempo del partido jugado en el Nuevo Gasómetro. San Lorenzo dilapidó cinco chances claras y Colón, en una de las pocas visitas al área rival, se puso en ventaja a los 19 minutos con un cabezazo franco de Lucas Acosta.

Dos veces el paraguayo Pablo Velázquez, una Juan Carlos Menseguez, otra Diego Herner y una más del uruguayo Juan Manuel Salgueiro; ésa fue la infructuosa producción del equipo de Ramón Díaz en ese tramo inaugural del partido. Pese a ello, en ese lapso San Lorenzo diseñó acaso su mejor pasaje de fútbol en el campeonato, con un circuito de juego intenso, desplegado a lo ancho del campo, que tuvo a Matías Giménez -hasta que se fue lesionado- como arma filosa por la banda izquierda.

En contraste con la ineficacia ofensiva del rival, Colón fue absolutamente certero en la cabeza de Acosta, que capitalizó los desajustes de la línea defensiva rival. Después del primer tanto y con la salida de Giménez, San Lorenzo perdió confianza y Colón reforzó su moral para triangular a espaldas de los volantes externos y descubrir dos caminos directos hacia el arco de Migliore.

El local repitió el gasto en el segundo tiempo, continuó su dominio futbolístico y territorial, pero con menor volumen de llegadas por el masivo esquema conservador de Colón, que se hizo más evidente luego de la expulsión de Cristian Ledesma.

Mientras Ramón Díaz buscaba variantes en el banco de suplentes, Velázquez perdía dos nuevas ocasiones. San Lorenzo buscó el gol hasta el final y lo encontró en el descuento con un remate cruzado de Carmona. Pero ya no quedaba margen para más.

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