19 de octubre 2011 - 00:00

“Lo que no cuento en mis memorias es sólo por olvido”

En su libro, la aristócrata que acumula más títulos nobiliarios y a los 85 años acaba de casarse con un hombre de 60, evoca su infancia, sus enamoramientos y los personajes que frecuentó: de Winston Churchill a Marilyn Monroe.
En su libro, la aristócrata que acumula más títulos nobiliarios y a los 85 años acaba de casarse con un hombre de 60, evoca su infancia, sus enamoramientos y los personajes que frecuentó: de Winston Churchill a Marilyn Monroe.
Sevilla - «Lo básico lo he conseguido, lo he realizado y lo he guardado» dijo sobre su vida la duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, con motivo de la publicación de sus memorias, «Yo, Cayetana» (Espasa).

En una entrevista concedida días antes de su tercera boda, con Alfonso Díez, 25 años más joven que ella, la duquesa de 85 años asegura que todo lo que relató en este volumen de casi trescientas páginas «es la realidad» y que si dejó de contar algunas cosas no fue por ocultarlas, sino por simple olvido, algo que piensa reparar en futuras ediciones, ampliándolas con más recuerdos y vivencias.

Apadrinada por el Rey Alfonso XIII, la aristócrata que acumula más títulos nobiliarios, a sus 85 años demuestra ganas de vivir con su tercer matrimonio y con las últimas palabras de estas memorias: «Mantener la cabeza alta y la posición firme será más fácil porque a mi lado estará otra vez un hombre bueno y cariñoso, un compañero».

Desde su enamoramiento adolescente del torero Pepe Luis Vázquez, a sus «tonteos» -así los denomina ella- con algún actor durante el rodaje de la película «El Cid», desde su predilección por Sevilla hasta su devoción por el Palacio de Liria de Madrid, a cuya reconstrucción tras los daños sufridos en la Guerra Civil dedicó años, Cayetana repasó toda su vida, desde sus estudios en internados europeos a la educación de sus hijos.

También evoca en qué circunstancias frecuentó a Isabel II y a Winston Chur, cómo conoció a artistas como Gary Cooper, Esther Williams, Bing Crosby, James Stewart, Walt Disney, Charlie Chaplin, Marilyn Monroe y Marlene Dietrich, y cómo fue anfitriona de Grace de Mónaco y Jackie Kennedy.

Todo contado con un lenguaje sencillo y directo, como el de una conversación poblada de recuerdos y con frases del castizo desparpajo que la caracterizan, como cuando proclama su lealtad monárquica: «Yo me mato por el Rey Juan Carlos», o avisa a sus herederos que de ya eligió su epitafio: «Aquí yace Cayetana, que vivió como sintió».

En entrevista con la agencia EFE, la aristócrata reconoce que votó al PSOE, como confesó en su libro, aunque aclara «pero la monarquía es lo que me importa a mí. Felipe González es un hombre muy importante y muy amigo mío». Y respecto de por qué es monárquica, explica: «Es que tenemos la suerte de tener un rey fabuloso, y todas las monarquías en Europa van muy bien. La inglesa sobre todo, pase lo que pase. Eso es un sentimiento verdadero..., y no la quema de iglesias y la ciudad en llamas como yo vi de niña cuando me marché y vino la República».

No obstante, en su libro dice también que se identifica más con la gente común que con la aristocracia. «Entre los aristócratas hay de todo, como en todas partes, pero a mí me interesan mucho los artistas, los músicos, los políticos y la gente importante, sean del pueblo o de la aristocracia».

En cuanto a por qué se negó a que Pablo Picasso la retratara como a la Maja Desnuda, responde «a mi marido no le gustó la idea».

En «Yo Cayetana» confiesa que siempre le gustó coquetear, pero ella advierte riendo que no fue para tanto: «Desde luego que no. No tan lejos como la gente cree, pero han existido muchos que se han fijado en mí, de todo tipo, aristócratas y no aristócratas».

Agencia EFE

Dejá tu comentario