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Lo que se dice en las fábricas
• Muchos reclamos hubo por las demoras en el Gobierno, puntualmente en la Secretaría de Comercio a cargo de Augusto Costa, de autorizar importaciones. En algunos casos, la luz verde estaba asociada al congelamiento de los precios. Pareciera entonces haber una suerte de ley no escrita: "El que aumenta exageradamente precios, no puede importar". La contracara a este accionar fue el incremento de los amparos judiciales ante los frenos en la Aduana a las importaciones. A varios empresarios, este mecanismo de los amparos los hizo recordar lo que sucedía con el "corralito" cuando ese sendero legal era la única alternativa para recuperar depósitos. También como en 2002, hay quienes aseguran que llama la atención cómo en determinados juzgados los amparos salen con una gran velocidad. La historia se repite. En algunos casos, las trabas a las importaciones de productos informáticas llegan a tal punto que organismos oficiales se ven complicados. Es lo que sucedió con la falta de "tonner" en una repartición oficial.
• Más allá de los problemas con importaciones, las cuitas empresarias se focalizan en el nivel de las tasas de interés. Es que la medida dispuesta por el BCRA ayer es una gota en el desierto. La reducción de un punto en el costo financiero del BCRA no impactará demasiado en el sector privado. Entre el incremento de salarios por las paritarias y las tasas hay un cóctel explosivo contra la rentabilidad de empresas. La sensación, y es lo que transmiten economistas a las cúpulas empresarias, es que las tasas seguirán elevadas en todo 2014. La única esperanza para que rebote el consumo es que el gasto privado se incremente con los "nuevos salarios" surgidos de las paritarias. Es lo único de corto plazo que aguardan que juegue a favor.

