24 de diciembre 2009 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  • Abundante champán, festejos varios y preparativos para unas minivacaciones (por los feriados de fin de año) ocuparon las agendas de los operadores esta semana. Muy poco volumen de negocios, pero para alegría de las mesas de dinero, los precios de los papeles domésticos siguen en alza. Ayer, un informe de Merrill Lynch recomendó comprar el cupón PBI, uno de los «niños mimados» y que está en la cartera de todo operador. Le puso ese informe un precio objetivo de 11 dólares (cerró a u$s 6,50). Ni Amado Boudou hubiera hecho un informe tan optimista. Lo mismo sucede con el Discount: es el nuevo caballito de batalla de las mesas y esta semana siguió en alza. El dato que circula es que el Banco Central está comprando este título para mejorar el precio de la oferta a los bonistas. Recuérdese que en tres semanas se conoce el detalle de la transacción y para sumar adhesiones, lo mejor es que los nuevos bonos que se entregan -el Discount- coticen en alza. 

  • ¿Qué está haciendo el Lazard Freres sobrevolando el Palacio de Hacienda? Sus asesores lo desmienten. Pero el propio Boudou en diálogo con banqueros señala que se reunió esta semana con ejecutivos del Lazard. La intención será pagar los intereses vencidos impagos con el Club de París y, como si fuera la máquina del tiempo, volver a diciembre de 2001. En el ínterin, el BCRA tiene que acumular reservas para digerir el lanzamiento del Fondo del Bicentenario. París está más cerca. Washington (por el Fondo Monetario Internacional) sigue muy lejos.

  • El precio del dólar cable, es decir, entrar divisas del exterior al país, se disparó como todos los años a esta altura. No se llegó, claro, a los extremos de 2008, cuando el miedo por la caída de grandes bancos globales llevó a muchos argentinos a traer dólares desesperados del exterior, pagando un récord del 8%. Ahora ya no está presente este factor, pero igual se registró un intenso movimiento cambiario y mucha operatoria de cable de parte de inversores o simples ahorristas. Esto se reflejó en el incremento gradual en lo que va de diciembre: arrancó el mes en el 1%, la segunda semana había subido al 1,5% y ya en los últimos días se llegó a pagar entre el 2,5% y el 3%.

  • En las casas de cambio coincidían en que en este encarecimiento a traer dólares se mezcló todo: desde el típico ahorrista que precisa billetes para las vacaciones hasta inversores que traen de vuelta fondos para aprovechar el boom de los bonos en pesos. También se notó una incipiente reactivación del mercado inmobiliario, que obliga a cerrar operaciones con dinero en efectivo. Todo esto también se reflejó en una presión bajista del tipo de cambio, ante una «llovizna» de dólares financieros que se agregaron a los comerciales. Si se sigue el patrón de los últimos años, el encarecimiento del costo por entrar divisas debería aflojar ya en la primera semana de 2010, pero la disminución sería más bien paulatina.


  • Tras los festejos de fin de año, los bancos apuntan masivamente a Punta del Este y la apuesta pasa por fidelizar al público de banca privada. Sin posibilidad de reuniones públicas en Buenos Aires por miedo a la exposición o incluso al trabajo de los sabuesos de la AFIP, la costa uruguaya resulta un verdadero paraíso para actividades sponsoreadas, que van desde partidos de polo o torneos de Golf hasta espectáculos circenses. Pero también desembarcan economistas de primera línea, en especial europeos, que acercan sus visiones sobre las perspectivas para los mercados en 2010 y sus elecciones favoritas.
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