17 de septiembre 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

 
  • Caras de alegría en las mesas de dinero y no precisamente por la llegada de la primavera: los papeles argentinos están mostrando ganancias de más del 10% en el mes y todo indica que la fiesta puede continuar. Ayer, la noticia sobre que el Gobierno seguirá utilizando reservas para pagar la deuda en 2011 eliminó incertidumbre y disparó más compras de papeles domésticos. Con la alegría reinante, los operadores se mostraron más propensos a dar información. Así es como surgió el dato de que la provincia de Buenos Aires, de la mano de su ministro Alejandro Arlía, está explorando lanzar un título de deuda a siete años de plazo y con una tasa de interés en torno al 11,75%. Quienes están participando de la colocación del lanzamiento son el Deutsche Bank y el Bank of America. Apuesta: afilados analistas recomiendan comprar bonos de la provincia de Buenos Aires, ya que la diferencia de rendimientos con lo que paga el Gobierno nacional es muy alto, casi dos puntos, y en realidad es impensable imaginar que a la Nación le va bien y a la provincia mal. El destino de ambos es el mismo siempre. Quien está de viaje es el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino. Participó de la conferencia anual de Latin Finance, en Pekín. Ayer efectuó una exposición básicamente ante inversores institucionales asiáticos. Presentó en un panel en el que estaban México y Brasil la situación macro del país y de la deuda y los comparó con otros emergentes. Obviamente, la sobretasa que paga el país es muy elevada considerando sólo esos números. Pero la política juega su rol. 

  • ¿Y qué pasará en el BCRA? Ya está claro que Mercedes Marcó del Pont fue nominada por Cristina, y su pliego se enviará al Senado. Lo mismo sucedería con Miguel Pesce. Pero la estrategia oficial sería la de no mandar pliegos con los cuatro asientos que aún hay que cubrir. Recuérdese que de los 10 directores del BCRA (incluidos presidente y vice), el 23 de setiembre a seis se les vence su mandato. Esos cuatro vacantes se los utilizarán como herramienta de negociación para que se apruebe al menos en comisión el pliego de Marcó del Pont y de Pesce. Y en esa negociación es que podrían aparecer nombres inesperados. Uno de ellos es el de Hernán Lacunza, que ya tiene experiencia en el BCRA por su paso de la mano de Martín Redrado. Y un banco local está impulsando a Sebastián Palla, quien integrara el equipo económico de Roberto Lavagna. Todo se develará en lentas negociaciones que pueden durar hasta fin de año si es que llegan a buen puerto. 

  • Un interrogante creciente entre operadores: ¿quién es hoy el hombre fuerte en lo económico de la UCR? No es algo menor para los que apuestan a que desde el 10 de diciembre de 2011 el clima de negocios mejorará en el país. Mario Brodersohn tomó la sana decisión de excluirse y sólo trabaja en las sombras. El hombre para tener en cuenta se llama Adrián Ramos. Se trata del mismo al que agredió la dama de Guillermo Moreno en el INDEC, Ana María Edwin. Alrededor de Ramos circulan José María Fanelli y un invitado sorpresa: Eduardo Levy Yeyati, aparentemente, una rutilante incorporación en las filas de la UCR.

  • El Global 2017, el nuevo bono de referencia de la Argentina tras el canje, volvió a rendir un dígito. Tras fuertes órdenes de compra, ayer este título subió más del 1,5% y su rendimiento quedó en el 9,79%. Prácticamente nadie vaticinaba este escenario a fin de agosto, luego de una fuerte caída en los activos argentinos en la segunda quincena de ese mes, cuando se puso de moda el clima antiempresa. Pero la mejora del clima global fue más fuerte y dio lugar a una importante demanda, especialmente en bonos y cupones PBI. 

  • Justamente, los grandes bancos de inversión están poniendo sus fichas en un gran cierre de 2010, luego de un año en el que los mercados accionarios no tuvieron mayores variaciones y sí bastante volatilidad intradiaria. El consenso -obviamente, no compartido por algunos economistas como Nouriel Roubini- es que la economía norteamericana no sufrirá una recaída, aunque sí una fuerte desaceleración. No obstante, el índice S&P 500 que se ubica en 1.100 puntos podría llegar a niveles de entre 1.300 y 1.350 puntos para fin de año, de acuerdo con informes de banca privada elaborados en los últimos días. Representa una apreciación de nada menos que del 20%. Desde otro ángulo, el índice Dow Jones pasaría -si se cumplen los pronósticos- de 10.500 puntos a... ¡12.500 puntos!


  • Con tasas en niveles mínimos, seguirá la debilidad del dólar. Continuará cayendo contra el euro, la libra, el yen y, en especial, contra las monedas emergentes. Claro que el terreno es más estrecho. El real brasileño, por ejemplo, se fortaleció nuevamente a 1,70, pero podría crecer hasta 1,65 por dólar. Se espera que el Gobierno intervenga con más decisión para impedir una apreciación del tipo de cambio después de las elecciones presidenciales. Mientras tanto, esta fortaleza de la moneda brasileña le da más aire a la Argentina, que mes tras mes se encarece en dólares.