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Lo que se dice en las mesas
Reapareció esta semana «el talibán», el mix de economista y operador que se camufla con ese seudónimo. Pasó un dato interesante, relacionado con el retorno de una vieja bicicleta: la venta de NDF (dólar futuro en Nueva York a un año) con la compra simultánea de dólar a fin de enero en la plaza local. Como hay descalce de plazos, se renueva mes a mes el contrato de compra en la plaza local. La tasa implícita del NDF es del 26% y la de la compra futura doméstica es del 6%. de aire; así se gana el 20%. Ello siempre que no desdoblen el mercado cambiario. Lo malo es que para operar NDF hay que tener un volumen de u$s 10 millones, que, claro, son monedas para «el talibán».
No fue masiva la reinversión del Cupón PBI. Buena parte de los que terminaron dejando los fondos en el mercado eligió comprar más unidades ligadas al PBI, pero también títulos públicos. Los favoritos siguen siendo los nominados en dólares, como el Boden 2012, el Boden 2015 y el Bonar X. Estos últimos, que se encuentran en el tramo medio de la curva, tienen una tasa interna de retorno del 12% anual en dólares. Y el atractivo es que se suscriben en moneda local, pero luego el Gobierno deposita al vencimiento dólares billete, tanto con el pago semestral de intereses como el de su amortización. Quienes tenían el cupón en dólares ayer recibieron los ansiados billetes. Pero en la mayoría de las casas de Bolsa reconocían que prácticamente nadie se mostró entusiasmado por reinvertirlos. Al contrario, como la mayoría ya manifestó la intención de llevarse el dinero, la propuesta es que el inversor «canjee» los dólares por pesos al tipo de cambio oficial. Por ejemplo, si alguien cobró 5.000 dólares por el cupón, se le propone que se los lleve pero que deje otros 21.500 pesos para reinvertir, ya sea en bonos o en nuevos cupones. «Es una forma de comprar dólares al tipo de cambio oficial, algo que resulta cada vez más complejo para el público, y al mismo tiempo no perder capacidad de inversión», explicaba el titular de una casa bursátil que consiguió un buen resultado con esta propuesta.
En un mercado local que decepcionó prácticamente durante todo el año, sigue habiendo algunas «perlas». Y sin duda que el Cupón PBI, tras el pago de ayer, continúa siendo atractivo. Un cálculo que se hacía ayer en algunas mesas y que generaba sorpresa entre los propios operadores. Si la Argentina consigue un crecimiento superior al 3,2% cada año, para 2016 el Cupón habrá pagado la totalidad de lo que se había comprometido en el canje. En otras palabras, el Cupón en dólares cotiza hoy a un equivalente de u$s 11. Pero si la Argentina crece en forma continua pagará en los próximos cinco años por un total de nada menos que u$s 36. Esto significa que en el plazo de un lustro se habrá más que triplicado la inversión inicial. En caso de que esto se cumpla, la tasa de retorno de este instrumento supera el 35% anual en dólares. Pero se trata de una ecuación binaria, ya que uno o varios años el pago puede ser equivalente a cero, si el país no crece ese 3,2%. Hasta ahora, desde 2006 sucedió una sola vez, en 2010, debido al estancamiento económico en 2009.
El mercado cambiario está atravesando un período de hibernación como lo definía ayer un operador de un banco extranjero. El Central planchó totalmente el dólar a pesar del fortalecimiento de la divisa a nivel internacional (la depreciación del real por encima de 1,85 es la mejor muestra) y se opera muy poco. La demanda sigue muy controlada por el Gobierno y ayer se puso en marcha la obligación por parte de los bancos de informar con diez días hábiles de antelación cada uno de los pedidos de empresas que desean acceder al mercado cambiario. Con este nuevo esquema, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, podrá exigirles a las compañías con bastante tiempo de anticipación que esperen para realizar tal o cual operación. Se estima que el Gobierno será especialmente duro con aquellos que buscan comprar divisas para girar utilidades al exterior. En el sector bancario, por ejemplo, descuentan que prácticamente volverán a padecer lo que sucedió en 2009, cuando el entonces presidente del BCRA, Martín Redrado, les ordenó que demoren el giro de ganancias. ¿Si lo hizo Redrado sin tapujos, no lo va a hacer Mercedes Marcó del Pont?, se preguntan los banqueros y dejan picando una respuesta obvia. Pero como sucede con la «calma chicha» en la navegación, el temor es a que en cualquier momento se desate una tormenta. Los dólares de las aseguradoras, por lo pronto, terminarán de ingresar a fines de la semana que viene. Y luego vendrán dos meses y medio de sequía hasta que comiencen a entrar los dólares de la soja. Hasta ese momento, es de esperar que el control para el acceso al mercado de cambios se mantenga intenso. Diciembre, por otra parte, es un mes difícil para sacar conclusiones debido a la fuerte demanda de pesos que hay en el sistema, lo que desalienta la dolarización de portafolios. Incluso, no se descarta que muchas empresas salgan a vender divisas para hacerse de pesos antes que financiar capital de trabajo con altas tasas.
El ejecutivo de banca privada que se escuda bajo el seudónimo de «el Oso» mandó su codiciado mail con su visión de los mercados internacionales. Semana a semana este operador vio crecer su «club de fans» ante la confirmación de sus vaticinios. Ésta es la síntesis de su informe ayer: 1) «Se acabaron las reuniones por este año para salvar a Europa y la realidad es que vamos camino a su desintegración»; 2) «los ingleses si algo tienen y lo han demostrado a lo largo de su historia es un gran poder de subsistencia; los alemanes siempre se han sentido superiores y en este momento ante la mayoría (por no decir todos) de sus socios europeos están con una posición dominante y quieren ir a fondo con su plan»; 3) «Merkel va a empezar por el Commerzbank con la nacionalización ya que dudo que el banco pueda conseguir capitales privados para cumplir con los requisitos que le imponen»; 4) «algo para destacar es lo que está sucediendo con el oro, la plata y el cobre; esto tiene una relación directa con la apreciación del dólar al igual que en la crisis de 2008, cuando el oro de 900 fue a 600 (algunos dicen que va a 1.300 e inclusive 1.100 en los próximos tres meses)»; 5) «quiero comentarles también acerca de esta nueva idea de que EE.UU. se ha desacoplado de lo que está pasando en Europa; quizás están en mejor situación, pero si el dólar se aprecia, la economía norteamericana se va resentir; lo mismo para la mayoría de los mercados emergentes»; 6) «por lo tanto, 2102 -y ahora sí (es lo único que me preocupa) coinciden la mayoría de los analistas de los grandes bancos- será muy complicado y tendremos que seguir con suma atención qué pasa y cómo se resuelve la crisis de la deuda europea y qué sucede con la Unión Europea». La visión, como siempre, muy crítica de «el Oso».
En Wall Street se siguen preguntando si el mercado puede tener el rally de Santa Claus, o sea una suba significativa en las últimas dos semanas. La mejora (leve) de ayer volvió a abonar esta teoría. No se trata de una especulación caprichosa, sino que está vinculada con el interés de muchos brokers de terminar el año en positivo en términos de inversión bursátil. Además, los que creen que esto puede suceder remarcan que los datos económicos están viniendo algo mejor que lo esperado para el tercer trimestre y que la tendencia se repetiría en el cuarto. Por lo pronto, ayer al mercado neoyorquino le costó levantar vuelo y terminó cerca de los mínimos del día. También hay expectativa por una emisión inicial de acciones que sucedería antes de fin de año. Se trata de Zynga, la compañía líder en fabricar juegos para la web. Bajarse los «videogames» es gratuito, pero la empresa gana con las compras virtuales, por ejemplo para mejorar la velocidad del juego, regalarlo a un amigo o simplemente quedar en línea con otros jugadores. Por lo que ha sucedido con otros compañías vinculadas al negocio por la web, la apuesta no es mala. Los dos casos más rutilantes del año, Linkedin y Groupon, tuvieron buen comportamiento y mantienen significativas subas desde la oferta inicial, aunque con bastante volatilidad. La apuesta más segura sería, en este caso, comprar durante la oferta inicial y vender el primer día de cotización, ya que el salto suele ser significativo. El plato fuerte que espera el mercado es Facebook, que arrancaría a cotizar el primer trimestre del año próximo, con una valuación récord para una red social de nada menos que u$s 100.000 millones.

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