20 de julio 2012 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Desde sus oficinas o desde las pistas de esquí, los operadores siguieron más de cerca que nunca las histéricas variaciones del dólar en el mercado informal. La tecnología permitió, como nunca, seguir el minuto a minuto del «blue» desde la cima de la montaña tanto en Bariloche, Cerro Castor o Las Leñas, los destinos preferidos de los mesadineristas para las vacaciones de invierno. La conclusión del comportamiento del tipo de cambio a lo largo de la semana es que se nota mucha especulación y muy escasa oferta de divisas. Claro que tampoco fueron muchos los interesados en comprar por encima de $ 6,50, lo que explica por qué se produjo una retracción desde el pico de casi $ 6,90 del miércoles al mediodía. «Nadie operó a ese precio», reconocían desde una encumbrada cueva de la City. Se estima que el mercado continuará dinámico, aunque en el corto plazo podría estabilizarse levemente por encima de los valores de cierre de ayer ($ 6,60). La sensación que queda es que la tendencia de fondo sigue siendo alcista, ya que crece mes a mes la cantidad de pesos en circulación (plata que no está ni en caja de ahorro ni en plazo fijo) y al mismo tiempo son pocos los dispuestos a vender dólares. La «ley seca» que hoy afecta al mercado cambiario condena al dólar a cotizar bien por encima de su nivel de equilibrio para los costos actuales de la economía argentina. Según los cálculos de distintos bancos y consultores privados, ese nivel (que tiene en cuenta la inflación real y la evolución del real en Brasil) debería ubicarse entre $ 5,50 y $ 6. Por encima de ese nivel es fruto del nerviosismo y de un mercado con fuertes restricciones.

La escapada del dólar informal genera en la City ganadores y perdedores. La proliferación de «arbolitos» en la calle Florida es una muestra clara de quiénes ganan con estos movimientos espasmódicos. Lo mismo las «cuevas», que se hicieron de una buena clientela para operar en un mercado que tiene un «spread» de compra y venta mucho más amplio que el que publican las pizarras electrónicas de las casas de cambio. Sin embargo, hay al mismo tiempo una legión de perdedores: se trata de las cooperativas que se especializan en financiar a las empresas que operan en el mercado informal y que representan casi el 40% de la economía del país. Sucede que el descuento de cheques y facturas se hace con fondos propios, por lo que la devaluación que sufrió el peso en el mercado informal dejó a muchos jugadores de este segmento cerca del knock out. Las pérdidas medidas en dólares son millonarias y difícilmente puedan recuperarse. Además, el temor es que aumenten los incobrables ante la debilidad del consumo y los problemas para producir por la falta de insumos importados.

Imprescindibles los consejos del maitre, en un momento en el que la mejora del Dow Jones -empujado por los buenos resultados corporativos- empujó al alza a los mercados globales. Un papel que no debe faltar en un portafolio es un índice ETF ligado al sector agrícola (DBA), ya que el clima seco y cálido del centro de los Estados Unidos acentúa más la tendencia alcista. No es casualidad que la soja ayer haya terminado en máximos históricos de u$s 630 la tonelada. En el plano local, un dólar paralelo «caro» hace que tengan poca validez esos precios y el excedente de pesos billetes se vuelque a las acciones. Siguen firmes varios sectores y las más recomendadas son: Petrobras, Siderar, Aluar, Galicia, Macro, Molinos y Ledesma.

El Boden 2012 es el único que consiguió ganarle al dólar en el mercado paralelo. En lo que va del año ya acumula una suba nada menos que del 45%. Se trata del principal medio utilizado por los inversores para acceder a divisas a través de un instrumento legal. Desde mayo, cuando directamente la AFIP prohibió la compra de dólares, este bono trepó todavía más. Es tal la demanda que actualmente se pagan 680 pesos por cada 100 dólares a cobrar el 3 de agosto. Claro que con la desaparición de este título en pocas semanas, los inversores ya comienzan a reemplazarlo por otros bonos que cotizan en dólares, pero se pueden comprar en pesos. Entre los preferidos, ya se ubican el Boden 2015 y el Bonar X (vence en el año 2017). Ya están mostrando fuertes subas y podrían seguir con esa tendencia cuando se efectúe el pago del Boden 2012, ya que se estima que una parte será reinvertida en estos instrumentos.

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