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Lo que se dice en las mesas
Más veloz que Usain Bolt resultó ser «el Talibán», el influyente economista que se escuda bajo ese seudónimo. Hace siete días, en esta columna, señaló que el mercado había leído mal la declaración de Mario Draghi. Y ese mismo día, las Bolsas europeas volaron tras digerir bien los dichos de Draghi. El que sabe, sabe. «Pasó lo mismo con el anuncio del LTRO», dijo humildemente «el Talibán». Se está entrando en un escenario de «risk on», utilizando la jerga de los ejecutivos de bancos de inversión. Aparecen reportes de Barclays que recomiendan acciones de productores de metales, que son las empresas cíclicas, las que más suben cuando se está en positivo. Hasta salió un detallado informe del JP Morgan esta semana sobre los papeles de las provincias argentinas, que destaca el Buenos Aires 2015.
Un muy fuerte impacto tuvo la resolución de la CNV que obliga a los fondos comunes a valuar al tipo de cambio oficial sus tenencias en el exterior, tal como publicó ayer Ámbito Financiero. El dólar contado con liquidación, también conocido como «dólar fuga», se derrumbó de $ 6,60 a $ 6,20. El motivo es que en los próximos días los fondos se verán obligados a desarmar la mayoría de sus posiciones en el exterior y a ingresarlas al mercado local, con lo cual se dará el proceso inverso que el que provoca la presión cambiaria. Ahora tendrán que comprar con dólares bonos en el exterior y reingresarlos al mercado local y en un plazo fijado de 8 días, con lo cual toda la operación debe estar completada para fines de la semana próxima. Se estima que el monto en cuestión equivale a unos 1.000 millones de dólares, un poco menos del 10% de lo que administra la industria, pero suficiente como para descomprimir la cotización en forma transitoria. «Es posible que por algunas semanas se mantenga en estos niveles el dólar de arbitraje, pero luego volverá a los niveles anteriores, esto es momentáneo», señalaba ayer un «broker» al cierre de una jornada particular. Sucede que las acciones locales que más cotizan en el exterior (como el caso de Tenaris) se derrumbaron hasta un 4%, mientras que el ADR de la misma empresa subía en Wall Street, lo que refleja, por lo tanto, una disminución del dólar implícito. El dato es que mientras dure esta situación, es posible que el «blue», es decir, el dólar que se opera en la plaza informal, no se mueva mucho de sus actuales niveles. Ayer cerró por debajo de $ 6,25.
Ante la proliferación de bonos que se emiten con cláusula «dollar linked», es decir que ajustan su precio según la evolución del tipo de cambio en el mercado oficial, está por salir al mercado el primer fondo de inversión que dedicará su patrimonio a comprar este tipo de activos, que lanzará Megainver, la flamante administradora de Nora Trotta, Miguel Kiguel y Eduardo Blasco. El problema es que la mayor parte de estos títulos es emitida por las provincias (la última fue Buenos Aires, pero también lo habían hecho Córdoba y el Gobierno porteño), pero hay muy pocas emisiones corporativas. Sucede que las empresas prefieren emitir deuda en pesos con interés ajustado por Badlar, ante la percepción de que el dólar oficial podría subir en forma más rápida que las tasas. En realidad, se trata de un instrumento especialmente adaptado para las compañías exportadoras, que ingresan las divisas al dólar oficial, por lo que estarían «calzando» los ingresos con su endeudamiento. Justamente, los cambios aplicados a los fondos comunes generarán que haya más pesos para invertir en el mercado local, con lo que lo más probable es que proliferen más emisiones tanto de provincias como de empresas en la plaza local, siempre a plazos cortos, no mayores que a un año o, a lo sumo, a 18 meses.
El cupón PBI pagará a mediados de diciembre la cuota por el crecimiento registrado en 2011, pero hay muchas dudas de lo que sucederá en los años subsiguientes. El mercado prácticamente descarta que vaya a pagarse en 2013, debido a que el crecimiento de la economía este año se ubicaría debajo del 3,2% según la medición del INDEC, por lo cual no se «gatillaría» la cláusula para cobrar. Son cada vez más lo que opinan, incluso, que el Gobierno terminará subestimando en los años subsiguientes las cifras de crecimiento para que no se pague más por lo menos hasta 2015. Claro que hay costo político, ya que de darse esta situación, el propio organismo oficial estaría reconociendo el magro crecimiento en esta segunda gestión de Cristina. Pero la mirada ahora está puesta en el cupón en pesos. Ocurre que quienes compran este instrumento en pesos en el mercado local y luego lo depositan en una cámara compensadora internacional (como Euroclear o Cedel) tienen la posibilidad de cobrar en dólares al tipo de cambio oficial y, para colmo, en el exterior. El año pasado este recurso funcionó a la perfección y ahora la apuesta es repetir aquella operación, pero con un incentivo mucho más grande, ya que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo ya supera el 30%. A fines del año pasado, esa brecha era levemente superior al 10%.
En relación con el mercado internacional, otra prueba de que el pánico va cediendo entre los grandes inversores no es tanto la mejora de los índices accionarios (el índice Dow Jones se acerca de a poco a su máximo histórico de 14.200 puntos), sino la suba en la tasa del Tesoro norteamericano a diez años, que pasó del 1,4% al 1,7% en pocas semanas. Esto es el reflejo de una caída en el precio de estos títulos ante la posibilidad de aplicar los fondos a alternativas de más riesgo, típicamente el mercado accionario.
Un giro sorpresivo dio «el Oso», el ejecutivo de banca privada que camufla su actividad, peligrosa por cierto, con ese apodo. En esta oportunidad, evitó fatigar a lectores con sus comentarios internacionales y aportó condimentos con su habitual estilo. Esto fue lo que aconsejó a sus clientes en su mail de los jueves: «1) Esta semana no voy a referirme a lo que sucede en los mercados internacionales porque sería aburrirlos con más de lo mismo; la semana pasada, luego de la baja y habiendo escuchado a Mr. Mario (por Mario Draghi), sorpresivamente el viernes a la mañana, antes de que salieran los números de empleo en EE.UU., los mercados estaban en positivo y después del número que salió, que fue mejor que lo esperado, pero sigue siendo muy mediocre, los mercados estallaron en festejos; 2) sin embargo, esta semana no han tenido continuidad ya que nos hemos estancando en un rango con poco volumen y baja volatilidad, o bien estamos en un período de acumulación para el próximo salto o no hay convicción para seguir; 3) mientras los mercados siguen esta suba a contramano de la realidad teniendo en cuenta lo que está pasando en España y en países vecinos con el desempleo y el bajo o nulo crecimiento, buscando alternativas a las tasas tan bajas en los papeles soberanos de calidad, el efecto cascada hace que todos los bonos con tasas razonables suban y suban sin parar; 4) quería referirme a la realidad de nuestro país, donde mucha gente no se ha dado cuenta de que el negocio de la renta vía la propiedad medida en dólares ha sido destruido gracias a la pesificación y deben entender que los valores de las propiedades, ya sean comerciales o viviendas, van a ajustarse en la misma medida que se ajustaron los valores de los autos de alta gama, por la sencilla razón de que el M2 de construcción ya no cuesta lo mismo que hace un año; el valor de las propiedades, a mi humilde entender, debería bajar no menos de un 30% a un 40% (o la diferencia entre el dólar oficial y el blue) para que su rentabilidad vuelva a tener sentido; caso contrario, ya hemos visto lo que está pasando con los excedentes de muchos, se verán volcados a los bonos en dólares, que son mas líquidos y pagan una renta muy superior a los ladrillos; 5) fueron 10 años donde los ahorros de la gente se fueron a los ladrillos, creo que va a pasar un tiempo para que vuelvan, por lo menos en la Argentina». Un «Oso» inmobiliario, en esta ocasión. Europa no logra convencer a los inversores, y las subas que se ven en los mercados del Viejo Continente son oportunidades sólo para «kamikazes». Otros datos, aportó «el Maitre», especialista en las operaciones en Bolsa. Desde su base de operaciones en Azul Profundo, dice que «en EE.UU. es saludable que tomen ganancias, ya que las resistencias que presentan los indicadores estarían viéndose muy fuertes y se oponen a ser derribadas; por lo tanto, se espera una corrección aún mayor, lo que significa oportunidades en un futuro cercano». Agrega que «en la plaza local, lo mejor pasa por el sector financiero, con suculentas ganancias trimestrales, como lo es Macro y Galicia, junto con el rubro agrícola, como ser Molinos y Ledesma entre las más firmes en su especie».

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