24 de abril 2015 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

• Axel consigue dólares y así los paga. Galuccio aprovecha. • Vanoli, inquieto con los precios. • Petrobras no da respiro. • En Wall Street, temporada de resultados parece venir al gusto de los inversores. • Default chino preocupa por el efecto dominó.

Lo que se dice en las mesas
Las primeras lecturas del mercado indicaron cierto optimismo con la buena colocación del Bonar 24. Muchos operadores destacaban que se despejaban algunos nubarrones cambiarios en pos de llegar a las elecciones sin sobresaltos. Pero nadie soslayaba el precio pagado. La Argentina tomó plata casi al 9%, cuando el miércoles Chile colocó bonos a 2026 en el mercado local por u$s 1.200 millones al 4,47%. Huelgan las comparaciones. Mientras tanto, Miguel Galuccio aprovecha y pesca fondos de la mano del Bonar 24.

Lo cierto es que en el Banco Central están, un poco, preocupados con el devenir de los precios. Por eso, dicen que Alejandro Vanoli, jefe del BCRA, se calzó el traje de Fábrega y aspiró fuerte en las últimas dos licitaciones de Lebac.

•El escándalo de Petrobras y el blanqueo de los números del balance hicieron de sus papeles un verdadero tren fantasma. Los inversores se volcaron a las acciones ordinarias, ya que las preferidas no pagarán dividendos. La pérdida auditada (con más de u$s 2.000 millones como costo de la corrupción) es la tercera mayor en la Bolsa paulista desde 1986.

Wall Street festejó el máximo alcanzado por el NASDAQ de 5.056,06 puntos, pese al balance de Facebook. Los operadores opinan que a pesar del viento en contra de la fortaleza del dólar y el petróleo las empresas han cumplido en su mayoría con las expectativas, lo que ha llevado al mercado a tener la confianza de que hay potencial de revalorización. Ahora todos miran al NASDAQ 100, que funciona muy bien como índice adelantado de Wall Street, y cabe pensar que el Dow y el S&P 500 lo imiten.

•Tembló Pekín con la noticia del primer default en el sector construcción. El grupo Kaisa no pudo afrontar vencimientos de u$s 52 millones (su deuda es de u$s 2.500 millones). Culpan a la fortaleza del dólar. Porque las constructoras chinas tomaron créditos en dólares para comprar terrenos y con la suba del dólar explotaron las deudas del sector. Inquieta.

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