16 de septiembre 2016 - 00:29

Lo que se dice en las mesas

• Gran cantidad de operadores en el CCK y cócteles aledaños. • Se avizora techo para los papeles argentinos, no así las acciones. • Milagro argentino: se endeuda a dos años a tasa fija en pesos a menos del 22% anual. • El megacanje de Venezuela. • Multa récord al Deutsche Bank por pecar.

Ballena “blue”. Gran cantidad de operadores  a la salida del auditorio del CCK. Fluía la información en el marco del Foro de Inversiones.
Ballena “blue”. Gran cantidad de operadores a la salida del auditorio del CCK. Fluía la información en el marco del Foro de Inversiones.
Divorcio en los mercados. Por un lado predomina la cautela en los títulos públicos, pero por el otro, las acciones no se frenan y acompañan la fiesta de Wall Street. ¿Cuánto puede durar esta separación? ¿Volverán a dormir juntos los dos mercados? ¿Abajo o arriba? Por lo pronto, reina en todo lo que es renta fija la cautela. Ya no se ve al papel de más largo plazo del país, el Argentina 2046, con mucho recorrido. Su rendimiento se va acercando al 6% anual en dólares y cualquiera que leyó o vivió la historia económica del país tiene alergia a apostar a tan largo plazo con un premio tan bajo. Pero si uno observa el clima imperante en el "little Davos" queda la impresión de que la Argentina va rumbo a unirse a la Champions League financiera, de Chile, Uruguay, Perú, Colombia.

Pero el comentario ayer en las mesas de dinero versaba sobre la exitosa emisión de otro bono en pesos a tasa fija, en esta ocasión a 2 años de plazo. La tasa de 21,20% fue más que positiva para el secretario de Finanzas, Luis Caputo, pero ya hace dudar a algunos operadores sobre la conveniencia o no de apostar a estos instrumentos. Como todo, dependerá de lo que suceda en ese período. Si se confirman las tasas en pesos en baja y el dólar estable, será la inversión estrella. Pero para algunos inversores, dos años sigue siendo demasiado para apostar al peso. Igualmente hubo ofertas por un monto considerable, casi $18.000 millones. "Prefiero comprarme un bono dollar linked y vender futuro del tipo de cambio a un año; esa bicileta me da 26% en pesos" graficó un avezado tesorero de un banco local. Pero hubo quienes apostaron $13.428 millones a escenario más que positivo en el país.

Prácticamente todo el mercado financiero pasó por el Centro Cultural Kirchner, lo que no deja de ser una paradoja por la sede y lo que albergaba meses atrás. Uno de los paneles más concurridos obviamente del "little Davos" resultó ser el panel financiero. Allí el principal orador resultó ser el ministro Prat Gay y allí verse a Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio), Ernesto Allaria (Mercado de Valores), Enrique Cristofani (Santander), Rafael Di Giorno (Proficio), Felipe Hughes (Bapro) y Federico Tomasevich (Puente). Elementos que llamaron la atención: Prat Gay señaló que con el ratio de inversión sobre PBI de 16% de los últimos años, apenas se cubría la depreciación de capital y que la intención oficial es llevar ese ratio al 25%. De esos 9 puntos porcentuales, un tercio lo aportaría el Gobierno vía obras de infraestructura y el resto, el sector privado. Algunos empresarios lo vieron sólo como buenas intenciones ya que ese 6% del sector privado habría que bajarlo del consumo o terminaría en mayor endeudamiento. Además todo el financiamiento externo no es inocuo, comentaban, ya que de nuevo se aprecia el tipo de cambio real. Se lo notó con ciertos aires de soberbia a Prat Gay, en especial a la hora de responder preguntas del auditorio. Es que iban todas adonde más le duele, es decir, el déficit fiscal. El auditorio no quedó muy conforme con estos "targets" o metas ajustables del Gobierno ya que pareciera que siempre hay alguna razón para no bajar el déficit. Ante la insistencia de un miembro del público, el ministro le dijo que ellos iban en el gradualismo. Razones por las cuales los empresarios también parecen aplicar gradualismo para invertir. En síntesis, los empresarios saben que los ministros actuales son más preparados que los de otras épocas, pero quieren saber qué hay hacia adelante, no les interesa que les repitan que sacaron el cepo y que salieron del default. El tiempo hará cicatrizar heridas.

El filme "The Big Short" se estrenó la semana pasada en Netflix y los operadores que aún no lo habían visto aprovecharon para hacerlo. Trata el mismo sobre los astutos -pocos- que vieron que se venía en 2008 la crisis de hipotecas en EE.UU. Y justo ayer The Wall Street Journal publicó que el Departamento de Justicia de los EE.UU. propuso al Deutsche Bank que pague u$s14.000 millones como compensación por los pecados cometidos durante esos años. El monto es bastante superior al esperado en el mercado y estaría al tope de lo pagado por otras entidades que cometieron el mismo pecado. El récord hasta ahora lo tiene el Bank of America con u$s16.650 millones. Goldman Sachs acordó en abril pagar u$s5.000 millones en un acuerdo que incluía una penalidad de 2.400 millones de dólares y u$s1.800 millones para ayudar a los afectados por el colapso en el valor de los inmuebles. El Citi, JP Morgan y Morgan Stanley pagaron más de u$s23.000 millones para acordar.

Muy cauteloso, por no decir negativo directamente, el "Oso" en su último informe sobre el mercado. Este ejecutivo de banca privada que se guarece detrás de ese apodo habla de Trump, Venezuela y, obviamente, del "mini Davos". Éstos son sus consejos en el mail que envió a sus clientes: "1) Pasamos de navegar en el Mar Muerto a transitar los mares del norte con la volatilidad en niveles ridículos y tasas de interés absurdas con índices de Bolsas por las nubes y activos de países emergentes con valores y rendimientos cada vez más parecidos a los que hace un tiempo eran los de los países desarrollados; se terminó el verano en el norte y los muchachos volvieron y consideran que las cosas están muy caras; 2) la próxima semana sabremos si la Fed sube las tasas o lo deja para diciembre, y a esto debemos sumarle la incertidumbre -que hace dos semanas no teníamos- sobre el resultado de las elecciones en EE.UU.; 3) Venezuela anunció que va a hacer un canje de sus vencimientos de este año y el que viene, que incluyen al PDVSA 2016 y los dos de PDVSA 2017; será por un nuevo bono a 2020 con garantía de Citgo (su refinería en EE.UU.); el monto tentativo son 7 mil millones de dólares con una tasa del 8% a 9% y con una garantía del 51% de las acciones; les comento que Venezuela estuvo tratando de vender Citgo hace unos años y no logró que le paguen 12 mil millones y ahora quiere poner como garantía el 51% a 7 mil millones... los bonos de PDVSA a 2021 cotizan hoy a 49, por lo tanto haciendo un ejercicio teórico los nuevos bonos, por más garantía que tengan y teniendo en cuenta el precio del petróleo, deberían salir entre 70/80 con suerte; esto ha sido un gran negocio para los que compraron hace unos meses y obviamente para los bancos involucrados en la operación; me hace recordar al megacanje argentino en julio de 2000 (no hace falta que les diga cómo terminó); mi sugerencia es salir corriendo lo antes posible; 4) pasando a la Davos del Cono Sur (Buenos Aires) escucho demasiado optimismo y por otro lado muchas promesas; el año 2017 depende del éxito del blanqueo, lo cual les dará oxígeno para seguir con este ajuste gradual apuntando a poder ganar en las próximas elecciones de medio término y poder seguir adelante con los cambios; por ahora han puesto la casa en orden, pero para que esto arranque dependemos mucho más de lo que pase afuera, en particular en Brasil, y obviamente que el mundo no viva lo mismo que hace 8 años (ayer fue el aniversario de la caída de Lehman Brothers); 5) por la sencilla razón de que los capitales financieros han aprovechado las exorbitantes tasas de interés en pesos y dólares que el país ha estado pagando en comparación con sus pares, pero ojo, si el flujo de fondos cambia de dirección, será muy difícil dar la vuelta y seguiremos haciendo lo mismo que en los últimos 50 años". Sin término medio, como siempre, el "Oso".

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