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Lo que se dijo en el Congreso
gataflorismo
Marcelo Fuentes (PJ Neuquén): Con la convicción de que la propia conducta personal es el soporte último de los dichos, voy a tratar de explicitar, en la brevedad del tiempo que tenemos, el agobio que el tema me produce entre el sepelio del derecho demoliberal burgués penal, del que se nos ha acusado, y el hecho de arrojar a cientos de miles de chicos al tráfico escandaloso de la droga. Quisiera, simplemente -en una disquisición de orden en torno a la moral y al capital que acá se ha hecho-, señalar con claridad que no existe corporación financiera en el mundo a lo largo de la historia cuya construcción y acumulación de capital no se haya hecho sobre la base del latrocinio, la piratería, el saqueo, el colonialismo y la explotación de los pueblos vecinos. Entonces, vamos a empezar a separar de qué estamos hablando aquí. Esto me hace acordar a un animalito que despierta simpatía en nuestra gente, que se llama «la gata Flora», donde aquellas cuestiones que pide no se le dan y aquellas que se le dan no las quiere. Ahora bien, me gustaría saber cuál habría sido el escenario del debate en este Senado si este Gobierno hubiera permanecido impasible, inmóvil, aquietado, rodeado de propias contradicciones, y no hubiese dado una respuesta coherente y certera ante la crisis que estamos viviendo. Es decir, ya no se discute si el Estado debe intervenir en la economía; ya no se discute más eso que hasta hace muy poco se discutía; ya no se discute si las medidas son las correctas o no. Yo no sé si va a venir gran cantidad de capitales. Eso lo veremos después.
al desnudo
Ernesto Sanz (UCR, Mendoza): La diferencia entre un proyecto de país y un proyecto de poder es muy profunda. En un proyecto de país los partidos políticos nacionales, los militantes nacionales y populares -como le gusta decir a la Presidenta- avanzan acompañados por las mayorías. Si uno ve hoy las encuestas, advierte que las mayorías hoy no están acompañando a este Gobierno. Ahora, ¿quiénes acompañan a este proyecto cuando dejó de ser un proyecto de país para transformarse en un proyecto de poder? Los que están dentro del poder y que van sufriendo algunos desgranamientos porque uno ve en la Cámara de Diputados o en la Cámara de Senadores o en otros ámbitos que ese proyecto del oficialismo va sufriendo desgranamientos, y va sufriendo desgranamientos en la política. Yo me tomé el trabajo de leer toda la versión taquigráfica de la Cámara de Diputados sobre este tema del blanqueo y del lavado. Los discursos más duros han sido de diputados que han acompañado fervorosamente a este proyecto. Hay que leer las cosas que dicen desde la política. Y desde la política también mucha gente ha abandonado este proyecto. Algunos acompañan, ¿eh?... Ayer veíamos -visión patética para nosotros los radicales, visión patética- en ese acto de La Plata a algunos de los ex nuestros. ¡Patéticos! Ese gobernador de Río Negro, ¡patético! Y me hago cargo de lo que digo. ¡Cobarde! ¡Cobarde y patético! Y nos hacemos cargo de lo que estamos hablando en este caso. Una foto que la verdad no le hace bien a la política. Nos encargaremos desde la Unión Cívica Radical de ratificar estas cuestiones porque es una hipocresía, porque hay gente que acompaña al poder -muchos lo tienen en cuenta en esas bancadas- solamente porque se benefician del poder. El día que no puedan beneficiarse del poder, muchos oficialistas convencidos verán lo que significa cuando no se acompaña desde la convicción, sino desde la conveniencia.
Presidente: Senador Sanz, el señor senador Verani le solicita una interrupción.
Sanz: Sí, con todo gusto.
José Miguel Mayans (kirchnerista, Formosa): A De la Rúa todos le chupaban las medias y después lo echaron.
Presidente: Senador Mayans, si quiere, pido que le concedan una interrupción.
Pablo Verani (UCR, Río Negro): No se enoje, compañero. (Risas.)
Mayans: No me enojo.
Verani: Primero, no comparto, rechazo la opinión sobre Miguel Saiz. Su visión de la cosa puede ser distinta, pero no tiene nada de cobarde, al revés. Los cobardes no se muestran, se esconden, y mi gobernador no se esconde, por más que tenga opiniones diferentes. Además, me enseñaron que cuando tenemos cosas internas, los trapitos se lavan en casa, no afuera. (Aplausos.)
Sanz: Ah, ah, sí, está bien. Por respeto al senador Verani, no voy a decir más nada, pero por respeto al senador Verani, no al gobernador de Río Negro, con el cual tenemos otra situación. Otra cosa que hay que ver en el país es la conducta de los empresarios. Cuando los empresarios acompañan un proyecto de país, lo hacen con fuerza, con convicción, se identifican y demás. Ahora bien, cuando de lo que se trata no es de un proyecto de país, sino de un proyecto de poder, en el mundo empresario empiezan a ocurrir cosas que, estoy seguro, el oficialismo toma nota de ello. Se producen seminarios, encuentros y en privado todos los empresarios hablan pestes del Gobierno. Después algunos se muestran, otros ya ni siquiera se muestran, porque el círculo se va cerrando a lo que a mi juicio es la conceptualización de un proyecto de poder y no un proyecto de país. En ese contexto -bajo a tierra- es que se inscriben las medidas de moratoria y de exteriorización de capitales, blanqueo o lo que fuera.


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