Todos en nuestro medio económico, desde individuos hasta empresas, están sabidos de que mantener una posición muy similar a la de un año atrás, en verdad, equivale a retroceso (por la comezón que sufre el dinero local). También está claro que moverse en retroceso sobre el pasado, en términos nominales, resulta caer a un estado inferior al de solamente quedar estable. En el caso de Longvie, hay ligeras diferencias en contra de lo actual, pero las cifras reflejan mucho más una paridad que un retroceso.
En la zona baja obtuvo utilidad desde lo «financiero» -«intereses obtenidos»-, aunque inferior levemente al año anterior. Y también asumió algo más de «otros egresos» -en tanto, lo impositivo quedó en línea con el pasado-y por allí se esmeriló algo más el cuadro actual, que retuvo algo más de $ 19 millones netos, sobre los $ 20,5 millones en 2011. Esto reportó un 15% sobre su patrimonio neto, con el 36% respecto del capital que se expandió a los $ 53 millones. Está siempre bien sólida en la base financiera y económica, condición de gran valía en la época. Pero, por sobre números de estos nuevos meses, hubo una noticia para «rastrear»...


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