El blanco preferido del ministro Lorenzino son las calificadoras de riesgo: ayer les dedicó gran parte de su discurso en el Alvear a las notas que les asignan a los países.
Hernán Lorenzino embistió de nuevo ayer a las calificadoras de riesgo: «Hace cinco años que nos califican como un país en crisis y que vaticinan que todo está siempre a punto de explotar, pero no explota». Fue al inaugurar el Consejo de las Américas, evento que se realizó en el Hotel Alvear. «La crisis nos dejó la necesidad de revisar todos los paradigmas y hasta los propios países desarrollados ya critican los informes de estas calificadoras, para quienes Grecia en 2009 era «Investment Grade», creando una burbuja que sirvió para intensificar los efectos de la crisis», indicó.
En el marco de la Jornada «Argentina: Perspectivas Económicas y Políticas», el ministro de Economía explicó que «es un mecanismo perverso y bien vale el ejemplo de considerar que, para estas calificadoras, la Argentina ofrecía mejores garantías de inversión en 2001 que ahora, y desde hace cinco años nos vienen calificando como un país en crisis con un alto riesgo de no pago». En tal sentido, añadió que las calificadoras «opinan sobre la capacidad de repago de una deuda, sin asegurar el valor de lo que están calificando, y esa opinión no es neutral».
Por eso, planteó la necesidad de mirar objetivamente los «fundamentals» (variables principales) de la economía argentina que no paró de crecer desde 2003 en adelante. Indicó que «este crecimiento se sustentó en variables claras y concretas, cuyos datos objetivos se traducen en la política económica iniciada por Néstor Kirchner y profundizada por Cristina de Kirchner».
«Ahí están los datos objetivos de lo que hemos creado, la verdadera proyección, el crecimiento con inclusión social, la política cambiaria, un sistema financiero sano y fuerte, y una acción sistemática de desendeudamiento», subrayó. A su tiempo, el titular de la Cámara de Comercio, Carlos de la Vega, evaluó que «2012 no será un mal año» para la economía y reclamó «un equilibrio entre el sector público y el sector privado».
Éstas son las principales declaraciones que hizo ayer Hernán Lorenzino:
La Argentina estaba mejor para las calificadoras de riesgo en 2001 que lo que está ahora. Si esto no es la demostración más cabal de que algo les anda mal, no sé cuál otra podría ser. Es imposible que alguien serio no sólo mantenga, sino que disminuya nuestra calificación en base a nuestros datos de la economía. Califican la deuda, pero como no aseguran el valor de lo que califican, sólo se limitan a opinar. El error lo pagan los que creen en sus análisis: los inversores financieros y los empresarios.
Diariamente, les llegan informes sobre crisis que indefectiblemente se van a dar en nuestro país. Pero luego no se producen. Y entonces a ustedes (los empresarios) se les genera la necesidad de tener un informe de por qué no se produjo esa crisis. Fue necesario que las principales economías sufran a las calificadoras para que se ponga el foco de atención sobre ellas.
El crecimiento es la primera variable que mira cualquier persona cuando está por realizar una inversión, más allá de algún opinólogo de turno que intenta confundir planteando un escenario de crisis.
Estamos dispuestos a utilizar todas las herramientas disponibles para sostener la demanda agregada, y somos coherentes en la obligación de darle más preponderancia a la distribución del ingreso.
El mal clima de negocios es una falacia naturalista. Se usa vocabulario que proviene del clima para confundir y establecer verdades económicas como si fuesen verdades de la física.
En la Argentina hace 10 años hay un Gobierno que hace política económica sobre todas las variables, por lo tanto no hay nada más previsible que las acciones impulsadas desde 2003 en adelante.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
1/4
El blanco preferido del ministro Lorenzino son las calificadoras de riesgo: ayer les dedicó gran parte de su discurso en el Alvear a las notas que les asignan a los países.
2/4
En primera fila, Antonio Estrany y Gendre, Jorge Argüello (embajador en Washington), Miguel Galuccio (YPF), un funcionario de la Embajada de Estados Unidos recién llegado al país, y Gabriel Martino (HSBC).
3/4
Cristiano Rattazzi (Fiat) dio también el presente;
4/4
El Consejo de las Américas nuevamente se convirtió en uno de los eventos empresariales más relevantes del año. Ignacio de Mendiguren (UIA) dialoga con Eduardo Eurnekian (Aeropuertos Argentina 2000) en un break
Dejá tu comentario