- ámbito
- Edición Impresa
“Los chicos no pierden nunca el asombro”
Única sala dedicada exclusivamente al teatro infantil y juvenil, se renueva sin perder su identidad original.
Héctor Presa. El fundador de La Galera Encantada insiste en que la tecnología y las redes no vulneraron el asombro de los chicos.
H.P.: Siempre nos hemos caracterizado por tocar todo tipo de temas, pero los chicos se siguen preocupando por las mismas cuestiones de siempre, por sus héroes y por los conflictos arriba escenario como si fueran verdad. Ese es el verdadero compromiso que tenemos con el espectador que cree y que se involucra con lo que está pasando. Ese espectador que está en proceso de crecimiento debe recibir un cuidadoso tratamiento del lenguaje y de lo que mostramos. El adulto desecha, sabe cómo diferenciar, el chico absorbe.
P.: ¿Qué opina de otras propuestas infantiles, más masivas o comerciales, que no tienen al lenguaje o a los guiones como prioridad?
H.P.: Las grandes producciones o algunas ofrecen mucho tul y lentejuelas, lo que habría que preguntarse es dónde está el verdadero brillo, que es lo que nosotros perseguimos e intentamos día a día encontrar en cada obra. Hay que pensar qué pasa con los lenguajes y los contenidos, ahí está el secreto. No importa cuán moderno o antiguo sea, importa cómo transmitimos. La gran preocupación es ver gente sobre el escenario hablando mal, con libros paupérrimos o contenidos que no corresponden para una platea infantil. Con un lenguaje tan maravilloso en acepciones y sinónimos es lamentable escuchar guiones donde hablan siempre igual. Ahí está nuestro plus.
P.: ¿Cómo logró hacer subsistir una sala de teatro infantil cuando fueron muchas más las que cerraron o quebraron?
H.P.: Ningún teatro se puede mantener sólo con espectáculos los fines de semana, todas las salas buscamos salidas y nosotros la encontramos con las funciones semanales a escuelas. Hacemos un trabajo muy grande para acercarnos a los colegios.
P.: ¿Cómo es el vínculo de la tecnología con los chicos y con su teatro?
H.P.: La consideramos una opción, no reniego de teléfonos, tablets o internet pero debe haber opciones, tiempos para cada cosa, porque nadie nos podrá quitar el valor impresionante que tiene el uno a uno, el vivo, el aquí y en este momento, esa experiencia no se iguala a nada, más allá de que te digan que en el teléfono se tiene lo que se quiere con sólo un click. Sin embargo, la emoción de cada función particular e irrepetible no podrá ser jamás equiparada a la tecnología.
P.: ¿Qué tiene en cuenta para acercarse a los chicos de hoy día?
H.P.: Ellos están más informados, más próximos a redes sociales que los aggiornan, pero no dejan de perder lo que dije, esa capacidad de asombro. Pasan los años pero por fortuna eso no cambia.


Dejá tu comentario