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Los faros del mundo más deslumbrantes
Los faros siempre han ejercido fascinación. Remiten a epopeyas viajeras, descubrimientos, aventuras, heroicidades y tragedias. Un edificio remoto fue el que se hizo hace milenios en la isla de Faros, en Alejandría. La lista de faros que deslumbran tanto por su iluminación como por su diseño es enorme. Elegimos diez que entran en diversas categorías.

Tiene el privilegio de ser el único faro romano y el más antiguo en funcionamiento del mundo; data del siglo I. Tiene 68 metros. Según una leyenda, «el gigante Gerión, rey de Brigantium, obligaba a sus súbditos a entregarle la mitad de sus bienes, incluyendo sus hijos. Éstos le pidieron ayuda a Hércules, que retó a Gerión en una gran pelea, lo derrotó, lo enterró y levantó un túmulo que coronó con una gran antorcha. Cerca fundó una ciudad y como la primera que llegó fue una mujer llamada Cruña, Hércules puso a la ciudad este nombre».
Faro de Baishamen, Hainan, China
Esta espectacular torre triangular cilíndrica de base hexagonal está en la provincia de Hainan, a la entrada de la bahía de Haikouy, y con sus 80 metros es el sexto faro en el mundo por su altura. Lo que resulta más admirable al viajero es su diseño, que une elementos modernos occidentales con un indiscutible carácter oriental. Su luz blanca lanzada cada 6 segundos alcanza unos 30 kilómetros.
La Linterna, Génova, Italia
Construido e iluminado en 1543, es el antiguo faro que desde el promontorio costero de San Benigno dirigía los barcos. Es considerado el símbolo máximo de la ciudad, orgullo de los genoveses, uno de los mayores pueblos navegantes, que desde siempre se identificaron con el mar y el comercio. Antonio Colombo (tío de Cristóbal Colón) fue nombrado guarda de La Linterna en 1449. El faro tiene 117 metros de altura.
Faro de Jeddah, Arabia Saudita
Con sus 133 metros, es considerado en la actualidad el faro de mayor altura del mundo. Está en la ciudad de Jeddah, la segunda más importante del país en la costa del Mar Rojo, y que pertenece a la provincia Makkah. Es un cilindro vertical en cuya cúspide hay una esfera acristalada que refleja el mar, que es un mirador para vigías y visitantes; por encima está el foco que lanza flashes cada 20 segundos con un alcance de 46 kilómetros.
Torre marina de Yokohama, Japón
Con sus 106 metros, es el segundo faro en altura en el mundo, y el primero en Japón. Está en el barrio de Naka, en Yokohama. Los visitantes pueden ver una panorámica de la ciudad, el distrito Minato Mirai 21 y el puerto, así como el Monte Fuji desde las dos plataformas de observación, situadas a 100 metros de altura, por debajo del foco de luz que ilumina con flashes cada 20 segundos. La torre se ilumina a la noche por entero con luces blancas.
Faro del Fin del Mundo, Tierra del Fuego, Argentina y Faro Les Éclaireurs, Tierra del Fuego, Argentina
El verdadero Faro del Fin del Mundo, que se hizo famoso al ser el título de la novela de Julio Verne es el que está en el noroeste de la Isla de los Estados, y no el faro Les Éclaireurs («Los Iluminadores»), que está en el canal de Beagle, frente a las costas de la bahía de Ushuaia, que es donde algunas agencias de turismo llevan a los visitantes diciendo que ése es el Faro del Fin del Mundo, y muchos turistas regresan a sus países con suvenires que demuestran que a veces para la gente la ficción es más verdadera que la realidad. El Faro del Fin del Mundo fue construido en 1884 (luego desmantelado y reconstruido), junto a una subprefectura, un penal y una estación de salvamento para auxiliar a las víctimas de los numerosos naufragios que sucedían en el Cabo de Hornos. Les Éclaireurs fue terminado en 1920 y tiene una altura de 23 metros.
Pigeon Point, California, Estados Unidos
Una vez al año este pintoresco faro construido en 1871 para guiar a los barcos en el Pacífico se ilumina tal como lo hacía hace más de un siglo; su foco de luz es generado por 5 lámparas de querosén y pasa a través de 24 lentes rotatorias que alertan dónde está la costa. Muchos son los que se asoman a ver ese espectáculo. A fines de los años 70 era custodiado por un cerdo de más de 300 kilos llamado Lester. Hoy el faro ha sido actualizado en su energía para dar potencia a su «aerobeacon».
Storozhenskiy, Storozhno, San Petersburgo, Rusia
Se lo suele llamar el Storozhno y, aunque tiene el estilo de diseño más emblemático para un artilugio de sus características, se lo destaca por una serie de hechos históricos y porque con sus 71 metros es el cuarto faro de piedra más alto del mundo. Se trata del gemelo del faro Osinovetsky, que también está situado sobre un promontorio en el lado este del lago Ladoga y que tan sólo se diferencia por tener un metro menos de altura.
Pointe de Barfleur Light, Normandía, Francia
El Pointe de Barfleur Light o Faro de Gatteville es uno de los más famosos de Francia. Fue fabricado en granito y tiene una altura de 75 metros. Empezó a construirse en 1829 y a funcionar en 1835. Después de estar operando de manera manual, fue automatizado en 1984. Tiene una estructura cilíndrica de base grisácea y cúspide casi negra. La altura del foco está a 72 metros sobre el nivel del mar y alcanza una distancia de 54 kilómetros iluminables. La lámpara lanza dos haces de luz cada 2,4 segundos, que se repiten cada 20 segundos.


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