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Los K se reagrupan para puja de cargos

Como los K están partidos entre propios y aliados, la foto conjunta, creen no será posible pero tampoco un obstáculo, ya que piensan dar pelea en función de los votos que consagraron segundo a Daniel Filmus en las elecciones de la Capital Federal. Ese candidato pierde ascendencia en la tropa a medida que ocupa espacio Amado Boudou, a quien muchos ya consagraron el nuevo jefe del kirchnerismo en el distrito, un lugar vacante desde el exilio de Alberto Fernández.
Dispersión
Boudou, u otro emisario de la Casa Rosada, ordenará la dispersión K en el único distrito que Mauricio Macri domina, y donde Cristina de Kirchner se muestra dispuesta a una mejor cohabitación para los próximos cuatro años. Al menos, a juzgar por las recientes inversiones que anunció para la Capital Federal.
Como sea, ya existe una planilla minuciosa sobre los más de 40 cargos en danza que se renuevan cuando se inicia un nuevo período de Gobierno porteño, sin contar unos 30 más que corresponden a cargos legislativos como direcciones de comisiones y otros 30 de controladores de faltas que suelen repartirse entre oficialismo y aliados.
Para pelear lugares, el kirchnerismo primero se entregará a una suerte de orden interno en ese reparto. Los campamentos serán, por un lado el del bloque Frente para la Victoria, que conduce Juan Cabandié y tendrá 7 legisladores después de diciembre. Los dos que quedarán en el bloque peronista si no se funde con el kirchnerista, otros tres de Aníbal Ibarra, quien declinará la petición de un lugar en el Consejo de la Magistratura para los suyos, a cambio de una silla en el Banco Ciudad para el saliente Eduardo Epsztein. Le sigue el bloque que responde a Martín Sabbatella, que conformarán Gabriela Cerruti y el cooperativista Edgardo Form y que esta semana incorporaría a la ex Proyecto Sur, Delia Bisutti. Esa porción intentaría que el saliente Gonzalo Ruanova ocupara un lugar en la Auditoría General de la Ciudad, actualmente conducida por Sandra Bergenfeld una aliada de Boudou de la primera hora.
Por cierto, de acuerdo con la Constitución, la Auditoría y el Banco Ciudad serían estrictamente los organismos que deben integrar a la oposición, mientras que el resto, son designaciones -que no pasan por la aprobación del recinto- que hace el jefe de Gobierno, pero tradicionalmente en función de acuerdos políticos. También los tres consejeros para la Magistratura deben aprobarse por votación.
La ronda de cargos abarca así, además del banco, el organismo de control y el judicial, a la Corporación Puerto Madero, el CEAMSE, la Corporación Sur, la estatal Autopistas Urbanas SA (AUSA); el Consejo del Niño, la Niña y los Adolescentes, el Mercado Central y el SBASE (Subterráneos de Buenos Aires).
Este año, como si fuera poco, habría un plus si la Legislatura porteña aprueba la ampliación del directorio del Banco Ciudad de Buenos Aires, de cinco a siete miembros.
Relegado
Si avanza la postura del kirchnerismo y el pacto de buena convivencia del PRO con el Gobierno nacional, quedará relegado de los acuerdos el bloque Proyecto Sur, adherente al cineasta Fernando Pino Solanas, que si bien está divido internamente, mantiene, como la Coalición Cívica (ver nota aparte) un acuerdo para no diseminarse por el momento. Los solanistas ocupan la vicepresidencia segunda de la Legislatura porteña, la que pretenderá ahora el kirchnerismo tras el resultado de las elecciones locales, pero podrían quedarse con la vicepresidencia tercera. La bancada Proyecto Sur venía peleando también por tener un consejero en la Magistratura, donde el estamento de legisladores tiene que ocupar tres sillas. En principio el PRO se quedará con una y las otras dos serían para la Coalición Cívica y para el kirchnerismo. Aspira al puesto el titular del PJ porteño, Juan Manuel Olmos, quien de obtenerlo tendría que resignar un lugar para la diputada saliente Silvina Pedreira en la Auditoría, ya que los K piensan en su propio reparto entre los distintos sectores que compartieron boletas electorales.


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