17 de agosto 2017 - 00:00

Los republicanos aíslan a Trump por nuevo guiño a supremacistas

Las condenas también llegaron desde Europa, la ONU y hasta de Irán. El vice, Mike Pence, debió suspender su gira latinoamericana.

FUNERAL. Una multitud despidió ayer a Heather Heyer, de 32 años, víctima del atropello con un automóvil perpetrado por un neonazi en Charlottesville, Virginia. Su padre, Mark, encabezó la ceremonia.
FUNERAL. Una multitud despidió ayer a Heather Heyer, de 32 años, víctima del atropello con un automóvil perpetrado por un neonazi en Charlottesville, Virginia. Su padre, Mark, encabezó la ceremonia.
Washington - Destacados miembros del Partido Republicano desataron ayer una nueva ola de críticas a la "ambigüedad moral" del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de que el mandatario rectificara sus dichos y publicara una postura equidistante entre los grupos supremacistas blancos y las protestas antirracistas en relación al estallido de violencia en Charlottesville.

La controvertida y caótica conferencia de prensa ofrecida por el presidente el martes en la torre Trump en Nueva York dejó estupefactos a todo el arco político, después de que volviera a acusar a "ambas partes" de lo ocurrido. Un hombre que se identificaba con Adolf Hitler atropelló con su automóvil a una multitud que protestaba con los extremistas de derecha reunidos en la mencionada ciudad del estado Virgina, lo que causó la muerte de Heather Heyer, una asesora financiera de 32 años, y dejó 19 heridos.

"Debemos ser claros. La supremacía blanca es repulsiva. Esta intolerancia va en contra de todo lo que representa este país. No puede haber ambigüedad moral", afirmó el presidente de la Cámara de Repesentantes, Paul Ryan, al que se unieron otras voces de condena dentro de su partido.

"No podemos tener ninguna tolerancia con una ideología de odio racial. No hay neonazis buenos, y aquellos que comparten sus ideas no apoyan los ideales y libertades estadounidenses. Todos tenemos una responsabilidad de denunciar el odio y la violencia, allá donde alce su malvada cabeza", afirmó el líder republicano del Senado de EE.UU., Mitch McConnel. El funcionario se refirió a las declaraciones del mandatario acerca de que entre los grupos de extrema derecha o supremacistas también hay personas "buenas".

El senador, que no mencionó a Trump, reaccionó además a la noticia de que varios grupos supremacistas blancos están planeando una marcha en Lexington, Kentucky, el estado al que él representa, para protestar por los planes de retirar dos monumentos al bando favorable a la esclavitud en la guerra civil del país (1861-1865).

A su turno, Marco Rubio, su par en la Cámara alta, dijo que los organizadores de la marcha de neonaziz y miembros del Ku Kux Klan "son adeptos de una ideología malvada que sostiene que ciertas personas son inferiores por su raza, etnia o país de origen". El funcionario escribió en Twitter que ellos son "cien por cien culpables" de lo ocurrido.

En el medio de la tormenta, el vicepresidente Mike Pence, decidió recortar un día de su gira por América Latina para volver a Washington. En una conferencia de prensa en Chile, Pence no indicó si estaba de acuerdo con las declaraciones de Trump.

Asimismo, los ex presidentes George H.W y George W. Bush llamaron ayer a Estados Unidos a "rechazar el fanatismo étnico, antisemita y el odio en todas sus formas" en una declaración conjunta.

Y las críticas fulminantes no se frenaron en las fronteras. "No veo equivalencias entre aquellos que defienden las ideas fascistas y aquellos que se oponen a ellas", dijo la primera ministra británica, Theresa May. "Creo que es importante para todos en puestos de responsabilidad que condenen las ideas de extrema derecha cuando las oigan".

Al mismo tiempo, el ministro de Justicia alemán, Heiko Maas, consideró "intolerable la forma en que Trump trata por encima la violencia de las hordas de derecha en Charlottesville".

"El racismo, la xenofobia, antisemitismo e islamofobia envenenan nuestras sociedades", opinó el martes por la noche el secretario general de la ONU, António Guterres, en Twitter. Ayer reforzó sus dichos. "Lamentablemente estos demonios aparecen un poco en todas partes", dijo Guterres ante periodistas en Nueva York.

"La UE se opone y condena todas las formas de racismo, odio y violencia en Europa y en el mundo", dijo la portavoz de la Comisión Europea Annika Breidthardt.

Además, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, discrepó con Trump sobre su declaración de que había gente "buena" en los dos lados de las protestas. "Cuando personas como (el ex líder del Ku Klux Klan) David Duke te alaban, estás en el lado incorrecto. No hay nazis 'buenos'. Todos debemos oponernos firmemente a la extrema derecha", sentenció. Duke, en cambio, celebró la "honestidad y el valor" de Trump en sus comentarios sobre Charlottesville.

Hasta el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ironizó ayer sobre la situación. "Si Estados Unidos tiene algún poder, sería mejor que dirigiera a su país, afrontando #WhiteSupremacy mejor que entrometiéndose en los asuntos de las (otras) naciones. #Charlottesville", afirmó el líder iraní en un irónico tuit.

Agencias DPA, ANSA, AFP y EFE,

y Ámbito Financiero

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