Los socios de Prisma ya buscan un banco de inversión y un auditor

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El Ministerio de Producción ayer los notificó oficialmente de la resolución que aprueba la desinversión. Empezaron a correr los plazos para cumplirla.

Todos los actores involucrados en el compromiso de desinversión de Prisma (Visa Internacional y un grupo de 14 bancos que operan en el país) ayer concretaron el último paso formal antes de poner en marcha el proceso: se notificaron oficialmente de la resolución que firmó el ministro de Producción, Francisco Cabrera, aprobando la propuesta de los accionistas de la empresa que emite la tarjeta Visa en Argentina.

A partir de ahora comienza la cuenta regresiva para que los bancos vendan su participación en la sociedad. Entre esos pasos, se cuenta la búsqueda de un banco de inversión, lanzamiento del due diligence, el data room, y la selección del auditor. En este último caso, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia exige que sea "independiente", eso significa que queda excluido el auditor actual de Prisma, que es Price waterhouse. Quedan en carrera las otras tres grandes jugadoras globales: Deloitte, Ernst & Young y KPMG.

El proceso de desinversión logró consenso casi unánime. Lo bendijo el Gobierno, la asamblea de accionistas y también varias de las empresas que habían cuestionado el accionar de Prisma. La cadena Garbarino marcó una nota disonante al sostener que "la desinversión de Prisma, por sí sola, no modifica la composición del mercado en la Argentina ni la posición dominante". Y planteó que debía "eliminarse el monopolio de la adquirencia". Así figura en el dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia que también se hizo público ayer.

Ese documento confirma que "en la investigación de mercado se había determinado que Prisma ostenta una posición dominante en los mercados de procesamiento de pagos electrónicos y de adquirencia y que en la República Argentina, la integración vertical existente en los mercados relevantes analizados revela una estructura que (...) genera incentivos para restringir y distorsionar la competencia".

De todos modos, tanto en el texto del compromiso como en la resolución, se aclara que el acuerdo al que se llegó "no importa una aceptación de Prisma de que las conductas investigadas afectan o afectaron la competencia".

El titular de la CNDC, Esteban Greco, aclaró esta aparente contradicción indicando a este diario que "lo que se comprobó es que existe posición dominante, pero eso no es un delito por sí mismo. Si se demuestra un abuso de esa posición, si lo habría. Pero el acuerdo se cerró antes de la etapa de instrucción de sumario para demostrar posibles ilícitos". De hecho, en la resolución se aclara que se ordena "la suspensión del procedimiento durante todo el plazo de vigencia del compromiso".

El Gobierno ya avanzó -a través de medidas de la Secretaría de Comercio y del Banco Central- sobre el mercado de pagos electrónicos dominado en un 75% por Prisma. Buena parte de las distorsiones derivadas de la posición dominante fueron desactivadas. Ahora -con la desinversión- busca eliminar la integración vertical y horizontal para que los bancos en lugar de ser socios pasen a ser competidores y eso se traduzca en beneficios para los usuarios y consumidores.

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