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Lula achicará el gasto para aliviar a Dilma
Dilma Rousseff le hizo llegar a Lula da Silva la lista de su equipo de transición, un anticipo de lo que será su gabinete desde el 1 de enero. Antonio Palocci, ex ministro de Hacienda del mandatario saliente (atrás, en el centro de la imagen), es una de sus cabezas visibles.
El diario Folha de Sao Paulo señaló que Lula y la presidenta electa, ambos del Partido de los Trabajadores (PT), han discutido ajustes fiscales y monetarios que consideran necesarios y que ayudarían a que el próximo Gobierno baje gradualmente las tasas de interés. Al implementar las medidas menos populares, Lula aliviaría la carga sobre Rousseff, que tiene el desafío de hacer frente a una moneda extremadamente fuerte, rebajar una de las tasas de interés más altas del mundo y recortar el gasto público.
El diario afirmó que los ministerios de Hacienda y de Planificación finalizarán sus estudios sobre los ajustes que consideran necesarios para la próxima administración. El Gobierno y el equipo encargado de la transición también discutieron medidas para evitar que el real brasileño se siga fortaleciendo.
Asimismo, el influyente periódico sostuvo que Lula está preparado para negociar un presupuesto más austero para 2011 con el Congreso. Según el informe, el mandatario aprovecharía su elevada popularidad del 80% para reducir los incrementos salariales al sector público y aplacar las demandas de un alza del 56% para los empleados judiciales.
Por otra parte, el mandatario intentará resolver varios asuntos delicados. Estos incluyen un acuerdo de compra de aviones de combate por entre 4.000 y 6.000 millones de dólares y una polémica decisión pendiente sobre la extradición del ex terrorista italiano Cesare Battisti, concedida inicialmente pero impugnada por la Corte Suprema.
Rousseff, ex líder guerrillera, podría quedar atrapada en este tema espinoso entre el ala del Partido de los Trabajadores (PT) que se opone a la decisión judicial, y críticos que la acusarían de tomar partido por un criminal condenado en su país de origen.
Mientras, el acuerdo de compra de aviones de guerra es polémico, debido a su precio y la aparente preferencia política de Lula para comprarlos a Francia en vez de a Estados Unidos o Suecia.
Pero la prioridad de Lula es cerrar la legislación marco en el Congreso que elevaría el control del Gobierno sobre el desarrollo de vastas y nuevas reservas de petróleo.
Transición
El Gobierno, que cuenta con mayoría en ambas cámaras del Congreso, espera que tras las elecciones los legisladores dejen de lado la controversia sobre la distribución del ingreso petrolero entre los estados, que estancó el proyecto de ley en julio. «Puedo garantizar que el Gobierno luchará para aprobar (el plan oficial)», dijo Cándido Vaccarezza, líder gubernamental de la Cámara de Diputados.
En ese marco, Rousseff se reunió ayer con los principales referentes del PT para definir el equipo de transición, en medio de versiones sobre diferencias con su aliado, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del futuro vicepresidente, Michel Temer, la mayor fuerza política del país y la primera minoría en el Congreso.
Rousseff intentó ayer despejar esas diferencias al anunciar a través de sus asesores que Temer será uno de los cuatro coordinadores del equipo de transición, un ámbito político importante ya que sus miembros son considerados potenciales ministros del futuro gabinete.
Sin embargo, Temer estuvo ausente en la reunión que mantuvo el lunes y ayer la presidenta electa con el presidente del PT, José Dutra; con el secretario general del partido, José Cardozo; y con el ex ministro de Hacienda y diputado electo Antonio Palocci, los otros tres coordinadores. Cardozo dijo desconocer que haya desencuentros con el PMDB, como hizo trascender la prensa, y restó importancia a los encuentros en los que no participó Temer. Según se especula, Lula no quiere a Palocci en el equipo económico, por lo que recalaría en Salud.
La inclusión de Temer en la fórmula presidencial contó con el aval de Lula, pero fue recibida con recelo por algunos miembros de esa agrupación, ya que el vice electo fue titular de la Cámara de Diputados, aliado del Gobierno de Fernando Henrique Cardoso y uno de los críticos más severos del Gobierno de Lula.
Agencias Reuters, DPA y EFE

