29 de marzo 2016 - 00:00

Lula también opera para evitar el precipicio

Luiz Inácio Lula da Silva ayer, en una conferencia de prensa en San Pablo. Se mostró combativo y volvió a denunciar un “golpe” en marcha contra Dilma Rousseff.
Luiz Inácio Lula da Silva ayer, en una conferencia de prensa en San Pablo. Se mostró combativo y volvió a denunciar un “golpe” en marcha contra Dilma Rousseff.
 Brasilia - Luiz Inácio Lula da Silva confía en neutralizar una fractura de la coalición oficialista y con eso frenar el "impeachment" contra la mandataria Dilma Rousseff mediante un pacto con parte del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), agrupación que hoy definirá si sale del Gobierno.

Lula recordó ayer en conferencia de prensa ante periodistas extranjeros en San Pablo que en 2003, cuando inició su primer mandato, conquistó el apoyo de parte del PMDB a pesar de que no contaba con el respaldo formal de la cúpula de esa agrupación.

"Creo que va a ocurrir como en 2003, vamos a construir una coalición sin que haya acuerdo de la dirección", afirmó el líder del Partido de los Trabajadores, que actúa como un ministro sin cartera, a la espera de que la semana que viene el Supremo Tribunal Federal defina si puede asumir como jefe de Gabinete, lo que le daría fueros y haría que las acusaciones de corrupción en su contra sean ventiladas en ese alto tribunal.

"El 'impeachment' sin base legal, sin que se haya cometido crimen de responsabilidad, es un golpe", afirmó Lula.

Con todo, admitió que la salida del PMDB le daría "cierta tristeza". "Pero sus ministros no saldrán del Gobierno y Dilma tampoco quiere que ellos salgan", confió.

El exmandatario denunció que algunos medios de comunicación están generando en el país un "clima" similar al que vivió Venezuela a comienzos de este siglo, con un intento de golpe contra Hugo Chávez.

"Conozco la situación venezolana desde 1998 y algunos sectores de comunicación de este país están generando en Brasil el mismo clima de Venezuela. En este clima es más difícil programar el futuro", señaló en referencia al frustrado golpe de 2002.

"Brasil no puede vivir lo que vivió Chávez con la retirada de la presidencia en nombre de la democracia, y el presidente de Fedecámaras -gremio empresarial venezolano- asume y cierra el Congreso", aseveró.

El exgobernante comparó también la actual situación en Brasil con la que sufrieron los expresidentes Fernando Lugo, de Paraguay (2012), y Manuel Zelaya, de Honduras (2009).

"No podemos dejar que en un país del tamaño de Brasil y de la importancia de Brasil se haga lo que hicieron con Lugo, que es lo que quieren hacer con Dilma. Lo único que ella necesita es que la dejen gobernar con tranquilidad y la pueden juzgar cuando termine su mandato", apuntó Lula.

Agencias ANSA y EFE

Dejá tu comentario