2 de febrero 2016 - 00:25

Macri acelera el verano: en marzo relanza su Gobierno

EN EL MENSAJE AL CONGRESO EXPLICARÁ SU VISIÓN DEL PAÍS PARA LOS PRÓXIMOS DOS AÑOS. GANANCIAS Y SEGURIDAD, EN LA MIRA

Mauricio Macri se retira ayer de la Casa Rosada. En los últimos días lo acompaña un ejemplar de “El hijo de César”, de John Williams. Por la mañana había vuelto al conurbano junto a María Eugenia Vidal.
Mauricio Macri se retira ayer de la Casa Rosada. En los últimos días lo acompaña un ejemplar de “El hijo de César”, de John Williams. Por la mañana había vuelto al conurbano junto a María Eugenia Vidal.
El Gobierno prepara el fin del verano y todo va en la misma dirección: el 1 de marzo será el día para tantear el futuro que Mauricio Macri tiene en mente, al menos para la mitad de su mandato.

No se tratará en ese mensaje sólo de anunciar la batería de proyectos que el macrismo ya anticipó y que ya negocia con el peronismo. Hoy todo el Gobierno trabaja en el mensaje que ese día dirá el Presidente ante la Asamblea Legislativa. Como ya hicieron otros mandatarios, Macri quiere relanzar su Gobierno ese día.

En el discurso presidencial habrá anuncios, es cierto, pero el centro del mensaje será una exposición sobre su visión de la Argentina para los próximos años, todo mechado con algunas medidas para acompañar ese proyecto. Extraña, entonces, que en los últimos días se lo vea a Macri con su lectura del momento, "El hijo de César", de John Williams.

Algunos indicios de todo ese andamiaje ya se empiezan a conocer.

•La deuda y la solución para los holdouts están en el centro del pensamiento económico. Y allí puede haber novedades anticipadas: el Gobierno está esperando la marcha de la negociación con Dan Pollack. Ayer hubo discusiones en su oficina sobre los intereses, multas, punitorios y gastos sobre la sentencia del juez Thomas Griesa.

Si en ese trámite finalmente hay avances, también los habrá en Buenos Aires con las sesiones en el Congreso: Macri podría convocar a sesiones extraordinarias para debatir la eliminación definitiva de la ley cerrojo, paso imprescindible para cerrar un acuerdo de pago con los fondos buitre.

Si esa convocatoria se realiza, el Gobierno aprovecharía para meter en el recinto del Senado todos los pliegos de nombramientos de embajadores que Macri hizo por decreto y que esperan primero una sesión para ingresar a comisión y luego el visto bueno de la Comisión de Acuerdos. Desde China a Washington, tanto Diego Guelar como Martín Lousteau, encabezando una larga lista de nombrados, esperan la bendición del Senado.

•Para todo esto hará falta que el peronismo acuerde en el recinto. Miguel Pichetto está enojado. Cree que Cambiemos (que cada día tiene más identidad macrista propia) podría haberle aceptado la oferta de abrir el Senado para tratar acuerdos, incluidos los dos casos en pugna para la Corte Suprema (Carlos Rosenkrantz y Horario Rosatti) a cambio de mejorar el trato a algunos gobernadores. Federico Pinedo sigue teniendo una buena relación con Pichetto, también con Rodolfo Urtubey y Omar Perotti; a todos los considera razonables y con posibilidad de diálogo. Todos, más o menos, opinan lo mismo sobre el futuro del peronismo sin el kirchnerismo y la forma de dialogar con el macrismo.

Por ahí pasarán los reaseguros del Gobierno a la hora de negociar las leyes que vienen en lo inmediato.

Macri se comprometió a modificar el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias que se tributa sobre los salarios. Ese proyecto estará en la agenda de marzo y más que nunca después de la presión que la inflación ejerció sobre los sueldos en enero y la negociación de paritarias que jugará en paralelo con esa decisión fiscal. Nunca como en esta ocasión el sindicalismo jugará entre el esfuerzo de los empresarios y el del Estado resignando recaudación en Ganancias para llegar a acordar las subas salariales.

Esa decisión está tomada, pero no es la que más trabajo le insume al Gobierno. Hay dos paquetes de leyes que están en el centro de la escena: una reforma integral a las leyes sobre seguridad y la reforma política que le encargaron negociar a Adrián Pérez. En cuanto seguridad y Justicia el Congreso espera dos cuerpos de leyes que incluyen una reforma al Consejo de la Magistratura y más tiempo para el Código de Procedimientos, que volverá a tratarse en comisión.

La reforma política está más avanzada: Pinedo, Gabriela Michetti y Emilio Monzó ya tuvieron reuniones con Pérez, que les mostró el boceto que el Gobierno tiene listo. Enfrente, mientras tanto, está la pata radical, imprescindible para estas votaciones, que aún espera la convocatoria.

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