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Macri arma delegación para debutar en Asunción
• VIAJARÁ CON LA CANCILLER, DELEGACIÓN EMPRESARIAL Y PARTE DEL EQUIPO ECONÓMICO.
• SEGUIRÁ DEBATE SOBRE VENEZUELA.
Mundo diplomático. Gabriela Michetti ayer en la Casa Rosada junto a Santiago de Estrada y Fulvio Pompeo, con quienes encabezó la celebración de Janucá, fiesta de Luces o Luminarias de la religión judía
La llegada de Macri a Asunción será con todas las luces. El presidente viaja junto a Malcorra, una delegación de empresarios y parte del equipo económico. Ayer Alfonso Prat Gay aún no había confirmado si subía al Tango 01 junto a Macri pero estaba en la lista de protocolo. Malcorra ya había aclarado que la posibilidad de suspender a Venezuela del Mercosur por aplicación de la cláusula democrática era un mecanismo que estaría absolutamente supeditado a la reacción que tuviera el Gobierno de Nicolás Maduro frente a las elecciones legislativas en Venezuela. La cuestión en el debate del Mercosur, entonces, pasará por el debate sobre violación de derechos humanos y presos políticos en Venezuela, con la detención de Leopoldo López en el medio y hasta podría haber, lejos ahora de la aplicación de la cláusula democrática, un encuentro entre Macri y Maduro en los pasillos de la Cumbre.
Todo ese movimiento alivia a Dilma Rousseff que tiene sobradas razones comerciales para no romper con Maduro y veía como una incomodidad mayor los planteos de Macri contra las detenciones políticas en Venezuela durante la campaña presidencial argentina. Tras la elección presidencial, Rousseff no sólo se subió a la ola Macri sino que apuró una foto anticipada en Brasilia, en medio de la crisis que la golpea en ese país. Macri no le negó esa foto y la paz terminó sellándose.
En las relaciones dentro del Mercosur Malcorra también fue terminante a la hora de marcar el ritmo de las negociaciones demoradas, por ejemplo y en primer lugar, con la Unión Europea. Cristina de Kirchner, siempre reacia a acuerdos con bloques afuera de Latinoamérica, había ordenado bajar la velocidad de la negociación entre Mercosur y la Unión Europea, justo cuando Brasil decidió acelerarla. Ese acuerdo lleva 20 años con avances lentos y ahora Rousseff se había abrazado a esa idea en medio de las reformas que tuvo que implementar en la economía brasileña. Así, Argentina y Brasil volvieron a quedar fuera de sincronía y parecía que el Gobierno de Brasilia avanzaría casi a solas en este punto. Ahora, se prometió intentar cerrar una propuesta durante esta cumbre, siempre y cuando la UE también presente la suya. Malcorra se encargó de definir que el único punto que Argentina exige para sentarse a negociar es que los subsidios agrícolas estén en la agenda de discusiones, aunque sea solo en fase de lanzamiento.
El cambio en la política exterior que lleva adelante el Gobierno de Macri tiene otras escalas tan elocuentes como la agenda que se arma para la cumbre del Mercosur. Malcorra hoy almorzará con Adalberto Rodríguez Giavarini presidente del CARI, esa organización que representa la continuidad de las relaciones internacionales de la Argentina mas allá de los devaneos de cada Gobierno y que entró en choque directo con el kirchnerismo desde hace años.
Héctor Timerman le había cortado al CARI los fondos públicos y los derivó al Instituto del Servio Exterior de la Nación, donde se forman los diplomáticos argentinos.
El acercamiento de Malcorra hacia Rodríguez Giavarini es un gesto que marca claramente ese giro que le da el Gobierno a la política exterior.
La Cancillería confirmó también ayer la designación de dos embajadores clave que había adelantado este diario. José Octavio Bordón será el embajador ante Chile y el misionero Carlos Puerta será el nuevo embajador en España.
Macri inició su mandato privilegiando el Mercosur ante todo, a pesar que Malcorra también reconoce estar abiertos a acuerdos con otros bloques como el TPP o la Alianza del Pacífico, junto con los socios latinoamericanos o solos, en caso que estos no quieran acompañar. Además de adherir a ese modelo chileno de acuerdos comerciales con múltiples bloques, Macri no quiere dejar de marcar su predilección por el Mercosur. Ayer dio otra prueba: le pidió a Gabriela Michetti que viajara a Uruguay, Paraguay y Chile con una agenda que ayer mismo comenzó a armar con Malcorra. No serán los únicos destinos de Michetti como embajadora de hecho. Vamos a trabajar "la agenda temática internacional, empezando por América Latina, para afianzar la relación en el vecindario y después, en marzo, ir al sudeste asiático, donde hay mucha demanda de los países de la región como Japón y China", dijo ayer la propia vicepresidente.


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