Macri, así mejor no viaje

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Venimos comentando que no deja de ser interesante que no haya una sola cotizante que gane en moneda dura en lo que va del año y sólo dos lo hacen en lo que va de agosto. La leve suba que experimentaron ayer en promedio los ADR, en torno del 0.3% (los bancarios -2.96%), sumando el -0.22% del peso, no modifica el escenario. Así como tampoco lo modificó el viaje de la semana pasada a Nueva York del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, escoltado por el vicepresidente del Central, Gustavo Cañonero, y el secretario de finanzas Santiago Bausili, buscando calmar y seducir a "Wall Street" (el efecto fue en el mejor de los casos neutro sino contrario: de entonces el peso y las acciones continuaron su senda descendente y el riesgo-país se incrementó). Esto decidió al propio Presidente de la Nación, quien no planeaba asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas el 18 de septiembre, a torcer el brazo y aprovechar el evento como excusa a ver si él, poniendo "la cara", es capaz de lograr en la capital financiera del mundo lo que no consiguieron sus mensajeros. La jugada es riesgosa, porque si vuelve sin un pan bajo el brazo, la idea de que es un "favorito" de los líderes mundiales se haría añicos. Alejémonos un momento de la coyuntura y veamos qué ven hoy los inversores extranjeros. El cálculo de la cartera Merval arrancó el 30 de junio de 1986. De entonces el rendimiento en dólares libres fue del 673% o 6.14% anual. En el mismo período el Promedio Industrial Dow Jones subió 1252% u 8.22% anual. Pero, como sabemos, la decisión del inversor se basa no solo en el rendimiento sino también en el riesgo. La volatilidad diaria anualizada del Merval desde 1989 es 43.99% y la del Dow 16.99%. Es decir, menos rendimiento y más riesgo que el mercado de referencia para el mundo, lo que no es nada parecido una "oportunidad de inversión". No nos extendamos tanto en el tiempo, en los últimos 10 años de los 85 índices bursátiles nacionales de MSCI, Argentina es el 36° de peor resultado (-2.82%), es decir en la mitad "más mala". Desde que Mauricio Macri ganó el balotaje nuestro riesgo-país es el tercero que más subió en el mundo (y el que más subió en 2018), nuestro peso la moneda que más retrocedió y las acciones según MSCI las sextas que más cayeron. Hoy los inversores externos quieren hechos y no más "chamuyo". Viajar sin poder mostrar mejoras concretas no sirve y peor, nos puede desacreditar aún más.

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