7 de diciembre 2012 - 00:00

Macri coquetea con Lavagna y altera nervios en el PRO

«Los invito al brindis de fin de año que hará la Fundación SUMA, presidida por Gabriela Michetti. En esta oportunidad hablaremos junto a Gabriela, sobre los desafíos del próximo año». Firmado: Federico Pinedo. El acceso al acto que comenzará a las 19:30 del lunes 17 tendrá un costo de 100 pesos por persona. El titular de la bancada PRO en la Cámara de Diputados ya se afeitó el bigote, como su jefe político antes de ser candidato a la reelección en la jefatura de gobierno porteña. La carta de invitación reza: «Hablan Gabriela Michetti y Federico Pinedo».

Esta virtual fórmula para el Honorable Senado de la Nación, que podría marcar -si ganara- el histórico desembarco por primera vez en la historia de legisladores macristas en la Cámara alta, sufre, sin embargo, algunas interferencias. La última se generó hace unos 20 días, antes de que el peronista Roberto Lavagna saliera de gira por Marruecos y Francia. El exministro de Economía de Néstor Kirchner se reunió en secreto con Macri en el domicilio de un amigo común.

El alcalde porteño llegó con una carpeta llena de encuestas. No hubo acuerdo concreto. Parco como de costumbre, Lavagna escuchó a Macri, observó los números y propuso repetir el encuentro en el ocaso del verano 2013. El jefe de Gobierno deslizó que una fórmula Michetti-Lavagna o Lavagna-Michetti sería indestructible en la Capital Federal y lograría arañar los 40 puntos porcentuales en las urnas. Un blindaje electoral de la Ciudad de Buenos Aires que, en el cálculo político, le conviene más al macrismo que al peronismo de Lavagna, alineado tácitamente con una virtual candidatura presidencial de Daniel Scioli en 2015.

Esa reunión reservada Macri-Lavagna tuvo una réplica este miércoles al anochecer en la sede de UATRE, el gremio de trabajadores rurales que lidera el sindicalista moyanista Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de las 62 Organizaciones Peronistas. El anfitrión recibió allí al macrista Pinedo, a Claudia Rucci, la trunca candidata del Frente de Unidad Peronista para la vicepresidencia tercera de la Cámara de Diputados y al duhaldista Carlos Brown, entre otros. Ratificaron la vocación de trabajar en un mismo espacio para las elecciones legislativas de 2013. Un virtual acuerdo para conformar un binomio entre Lavagna y Michetti para ganar las dos bancas porteñas del Senado por la mayoría sería el leading case perfecto para clonar esa fórmula ganadora en la provincia de Buenos Aires. A la espera de los movimientos de Scioli y del intendente de Tigre, Sergio Massa, la principal opción para encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales sigue siendo Jesús Cariglino, jefe comunal de Malvinas Argentinas que cuenta con el aval de José Manuel de la Sota, de damas peronistas como Graciela Camaño y de captadores del voto independiente como Alberto Asseff (PNC-Unir).

Tanto Cariglino como Venegas celebran la irrupción de Lavagna en la Capital Federal. Se trata de una espada propia del peronismo que cuenta con la estructura del Partido Renovación Popular de Alberto Iribarne, otro exministro de Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde.

En el macrismo ayer muchos interpretaban la cumbre secreta Macri-Lavagna como una advertencia cifrada del jefe de Gobierno porteño a Michetti, quien dejó huérfano al PRO en provincia de Buenos Aires, principal distrito electoral del país donde el proyecto presidencial macrista podría quedar sepultado en 2013 si PRO no arma una oferta competitiva más allá de Guillermo Montenegro y Carlos Melconian.

Captación

Lavagna capta votos no sólo peronistas sino también radicales e independientes. En 2007 fue candidato presidencial de la UCR con el jujeño Gerardo Morales como compañero de fórmula. Cosecharon más de 344 mil votos en la Capital Federal, detrás de Elisa Carrió, la ganadora en el distrito, y Cristina de Kirchner-Julio Cobos.

En aquella elección, el PRO no presentó candidato presidencial, Macri se declaró prescindente y su electorado se desdibujó en las postulaciones de sus entonces socios, el neuquino Jorge Sobisch y el economista Ricardo López Murphy. Fue un año oscuro para el macrismo parlamentario en territorio porteño. Si bien Macri accedió a la jefatura de Gobierno, Carlos Melconian no logró colarse en la Cámara alta, donde las tres bancas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron ocupadas por María Eugenia Estenssoro y Samuel Cabanchik (por la Coalición Cívica) y el kirchnerista Daniel Filmus.

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