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Macri da clase hoy a ministros sobre la Policía porteña
Guillermo Montenegro
El funcionamiento de la fuerza de seguridad, el presupuesto, el entrenamiento y los detalles de ese debut serán explicados internamente en medio de la polémica con la que la oposición mortifica al jefe de Gobierno porteño, por la designación del jefe policial designado por Macri, Jorge «Fino» Palacios.
Para el despliegue de la Policía propia, el Gobierno porteño ya compró 50 patrulleros y otras tantas motos que se desplazarán por cuatro zonas delimitadas de acuerdo con los puntos cardinales en la Capital Federal. Los equipos contarán además con cámaras de seguridad para tomar testimonio de los procedimientos, pero además tendrán el apoyo de las instaladas en distintos puntos del distrito que a su vez serán controladas en el centro de monitoreo porteño.
Sin embargo, para que la fuerza pueda comenzar a funcionar, el Gobierno porteño deberá coordinar con el nacional su desempeño, porque es la Policía Federal la que se ocupa de la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y podrían superponerse funciones. Al parecer, esa coordinación surgirá de la conversaciones entre Montenegro y Florencio Randazzo. Fue uno de los pedidos de Macri a Cristina de Kirchner cuando se encontraron, la semana pasada, en el marco del diálogo político y a partir de una nota del jefe de Gobierno porteño pidiendo la audiencia. Luego de esa reunión hubo una, al día siguiente, de los jefes de Gabinete Aníbal Fernández por la Nación y Horacio Rodríguez Larreta por la Ciudad. Allí se acordó que los representantes de las áreas de Seguridad de los dos distritos comenzarían a trabajar para que la Policía Metropolitan pueda desempeñarse sin provocar conflictos con la Federal. La idea por el momento es que la fuerza local tenga injerencia sobre las contravenciones y faltas, como ocupación del espacio público, tránsito y otros, y que los delitos de tipo penal sigan en la competencia de la Federal.
En ese sentido, el legislador macrista Cristian Ritondo, quien integra la Comisión de Seguridad de la Legislatura, que sancionó la ley que permitió crear la Policía Metropolitana, explicó que ésta «consiste en una institución civil armada, jerarquizada profesionalmente, depositaria de la fuerza pública del Estado en el ámbito de la Ciudad, pero con excepción de los lugares considerados de jurisdicción federal».
De todos modos, Macri le reclamó a Cristina de Kirchner el traspaso de parte de la Federal, que comprende a las 53 comisarías porteñas con las partidas presupuestarias correspondientes. Según contó el jefe de Gobierno, la Presidente le repitió que esa transferencia debía hacerse mediante una ley del Congreso y que las provincias rechazan sostener una Policía de la Capital Federal. Luego, el senador kirchnerista Daniel Filmus, que pidió una reunión con Macri, se entrevistó con el jefe de Gobierno para hablar de la autonomía porteña y se comprometió a integrar una comisión de legisladores que representan a la Ciudad de Buenos Aires en el Congreso para comenzar a estudiar la posibilidad de que se concrete el traspaso. Macri considera que es una decisión que el Gobierno nacional podría tomar mediante un decreto en función de la modificación que se realizó de la llamada Ley Cafiero para permitir que el distrito cuente con su propia fuerza de seguridad.


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