22 de noviembre 2016 - 10:27

Macri ordenó acuartelamiento para evitar sesión

• BUSCA FRENAR CUALQUIER INTENTO DE FIN DE AÑO POR IMPONERLE VOTACIONES
Cambiemos tiene la capacidad de frenar votaciones, pero todos sus diputados deben estar en el recinto. Así habrá concentración hasta el jueves.

Cambiemos tiene la capacidad de frenar votaciones, pero todos sus diputados deben estar en el recinto. Así habrá concentración hasta el jueves.
Cambiemos tiene la capacidad de frenar votaciones, pero todos sus diputados deben estar en el recinto. Así habrá concentración hasta el jueves.
"Desde mañana a las 11, todos en el Congreso". La orden la dio Mauricio Macri a los diputados del interbloque de Cambiemos para escudarse ante los embates de la oposición y, en particular, para voltear pasado mañana la sesión especial que pidió el massismo para modificar Ganancias y la emergencia social.

Ayer, el Frente Renovador presentó un virtual proyecto para modificar Ganancias y pidió una sesión especial no sólo para debatir ese tema, sino también la emergencia social. El socialismo y el PJ acompañaron.

Una vez enterado de la jugada -en clave campaña 2017- que marcó el Frente Renovador, Macri pidió el acuartelamiento de todos los diputados del interbloque de Cambiemos por 72 horas en el Congreso.

El oficialismo sabe que cuenta con los legisladores necesarios para que la oposición no junte los dos tercios requeridos para tratar iniciativas que no tengan dictamen de comisión (hubo tiempo hasta el 20 de noviembre pasado para eso).

Para el caso de la emergencia social, que ingresó ayer en Diputados, Casa Rosada aún busca la manera de convencer a sindicatos y movimientos sociales-piqueteros para disminuir el voltaje.

El periplo oficialista hasta el fin del período de sesiones ordinarias se convirtió para la oposición en un terreno en el que podrá jugar gratis. De repente el massismo, el kirchnerismo, socialistas y otros partidos encontraron coincidencias a la hora de reclamar ante Macri.

Para la emergencia social que votó el Senado la semana pasada, tras el impulso de legisladores del Frente para la Victoria y el GEN, el Estado deberá hacerse cargo de un costo fiscal que supera los $50.000 millones, en momentos en que Cambiemos hace malabares para intentar un ajuste que no llegará este año a cumplir con las expectativas. El Frente Renovador tiene algunos reparos internos y es por eso que discutirá recién hoy una postura final sobre el tema.

El oficialismo, en tanto, ya se apresta a recibir las críticas ante la caída de la sesión especial y hacer control de daños sobre los proyectos cuya discusión intentará desactivar.

Mientras tanto, Macri espera para pasado mañana la sentencia que le darán los gobernadores justicialistas al líder de la bancada del Frente para la Victoria en el Senado, Miguel Pichetto, sobre la por ahora trabada reforma electoral.

Si el Senado no logra cambiar el proyecto con dos tercios de los votos, el oficialismo dependerá de la voluntad de Sergio Massa para ratificar el proyecto que votó Diputados, que establece la implementación en todo el país para 2017 de la Boleta Única Electrónica.

Es por eso que pese a los cruces de esta semana, tanto el macrismo como el massismo continuarán con los múltiples canales de negociación. Sin embargo, la campaña para ambos ya arrancó (ver página 3).

Mariano Casal

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