Macri-Vidal, hiperverticalismo PRO con paradigma voto 2015

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• MESA NACIONAL CAMBIEMOS RESOLVIÓ UNIR DESTINOS ELECTORALES DEL PRESIDENTE Y LA GOBERNADORA
Se muestran hoy en una fábrica de helicópteros en Saladillo. Jefatura unificada en campaña como principal activo frente a anomia PJ. “Unidos y Organizados”, versión macrista. Costos y beneficios.

Mauricio Macri volverá hoy a la provincia de Buenos Aires junto a María Eugenia Vidal. A pesar de que el Gobierno nacional viene de enfrentar una semana complicada en materia de protesta social y cortes de calles, el Presidente dará hoy una muestra de que no le teme a las metáforas electorales ni al simbolismo político (2001) en plena campaña con una visita a la fábrica de helicópteros Cicaré en Saladillo.

En la reunión de la mesa nacional de Cambiemos, realizada el viernes pasado, se decidió reforzar la unidad del tandem Macri-Vidal como método para exhibir un Gobierno indivisible en la campaña electoral para las legislativas de octubre. La administración Macri, en base al discurso de sinceramiento y la pesada herencia, resolvió admitir las falencias de gestión pero unificar a las diversas facciones del macrismo bajo la jefatura hiperverticalista de Marcos Peña.

Ese hiperverticalismo, casi peronista, es el principal activo político que puede ostentar la Casa Rosada a la espera de "brotes verdes" que descompriman la situación económica y social, a pesar de los datos del INDEC que muestran una tímida recuperación del empleo, de la obra pública y una desaceleración de la inflación. La unidad autoproclamada de Cambiemos tiene como núcleo celular a las administraciones Macri y Vidal. Pero incluye también a la UCR de José Corral y a la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

El nuevo esquema de campaña diseñado por el jefe de Gabinete y por Jaime Durán Barba apunta ahora, más allá de la remanida polarización con el kirchnerismo, a estar "Unidos y Organizados", casi una copia del slogan de campaña de Cristina de Kirchner en 2015, con La Cámpora como brazo político ejecutor dentro del peronismo. La Casa Rosada aspira a imponer esta concepción como blindaje del "cambio" frente a la interna, expuesta y agudizada, del pan peronismo.

Con este activo político, a cinco meses de las PASO, Cambiemos buscará hoy en Saladillo, junto al intendente radical José Luis Salomón, atar el destino electoral de Macri y Vidal. La caída de la imagen presidencial en el conurbano bonaerense es hoy la principal preocupación del Gobierno nacional. En especial en La Matanza. Por eso en La Plata desempolvaron los proyectos de división del partido donde manda Verónica Magario que sirvió de refugio laboral para el funcionariato kirchnerista y sciolista. A la espera de definiciones de Cristina, el matancero Fernando Espinoza, jefe del PJ bonaerense, comenzó a explorar el formato "Magario 2017". El peronismo kirchnerista estima que un triunfo contundente del panperonismo, unido, en La Matanza sellaría una derrota irreversible de Cambiemos en las legislativas de octubre.

En Cambiemos dividieron la provincia de Buenos Aires en tres sectores: voto propio -primera sección y el interior-, voto posible -segunda, quinta, sexta sección y una porción minoritaria de la tercera- y voto inaccesible, una zona en rojo que ocupa casi todo el territorio de La Matanza y Lomas de Zamora.

Tanto peronistas poskirchneristas, con asiento en el Grupo Fénix de intendentes que lidera Magario, como macristas aspiran a replicar la elección de 2015. Cuando Vidal ganó en PBA ante Aníbal Fernández pero Macri perdió ante Daniel Scioli. Sin embargo, no son los mismos actores. Ya no está Fernández para polarizar con "lo nuevo" -Vidal- pero el peronismo asoma más fracturado y dividido que hace dos años. El pronóstico es, por ahora, abierto hasta que se confirme el satff de candidatos en una y otra fuerza. Mientras tanto, el Grupo Esmeralda se desmarca, del kirchnerismo y de Cambiemos, en pleno conflicto docente. En Esteban Echeverría, Fernando Gray anunció un aumento de los salarios para trabajadores municipales del distrito entre el 27 y el 36 por ciento.

Macri, Vidal y Horacio Rodríguez Larreta concentran las decisiones de campaña. También los costos y beneficios. Como por ejemplo, no convocar a una paritaria nacional docente, resolución que complica más a la gobernadora de Buenos Aires que al Presidente o al jefe de Gobierno porteño. Esas son las reglas. Sin embargo, debajo de la superestructura afloran los "errores de gestión " que admiten en los despachos de la Rosada. Mario Quintana, ministro coordinador bajo las órdenes de Peña, intervino la semana pasada la relación del Gobierno nacional con los municipios y designó a Natalia Zang para atender un "teléfono rojo" que anote las urgencias de los intendentes durante la campaña. En el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Carolina Stanley, también señalan a Quintana como el principal escollo para destrabar el giro de fondos a los movimientos piqueteros, que sitiaron la Capital Federal y dispararon un reto del Presidente a Larreta para que normalice el tránsito y la libre circulación de personas.

Mientras Peña aspira a replicar la estrategia nacional de la elección 2015 en base a timbreos y cyber voluntariado, en provincia de Buenos Aires la gestión Vidal le imprime más política a la campaña con muñeca peronista. Un destello de esta diversidad de estilo llegó el jueves por la noche en la Federación de Camioneros, donde el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre, compartió un asado con Hugo Moyano, Juan Carlos Schmid y Jorge Mancini.

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