- ámbito
- Edición Impresa
Macri y Massa, piezas sueltas en el PJ anti-K

Macri no fue el único ausente el 1 de mayo en el locro cordobés de De la Sota, Lavagna, Francisco de Narváez y Hugo Moyano. El ex presidente de Boca Juniors no recibió invitación a ese ágape. Tampoco fue invitado, pese a ser peronista, Sergio Massa. La presencia de De Narváez, ya lanzado a la primera candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, excluyó a este barón del norte del conurbano de la lista de invitados. Desde Tigre dejaron trascender una absoluta indiferencia ante esta movida política del peronismo disidente. Repitieron que en las legislativas de octubre se juega kirchnerismo contra antikirchnerismo, y aclararon que Massa no se inscribe en ese esquema. El Frente Renovador de este intendente, que aún no descarta presentar lista propia de legisladores nacionales en los próximos comicios, reunirá a unos 20 jefes comunales el miércoles de la semana próxima en El Descanso, Tigre. En caso de jugar la elección legislativa, Massa deberá encarar una delicada ingeniería electoral para poder presentar candidatos al futuro Consejo de la Magistratura, siempre y cuando la Corte Suprema de Justicia no fulmine por presunta inconstitcionalidad esa iniciativa de la Casa Rosada. El Frente Renovador no tiene representación en 18 distritos a nivel nacional, requisito exigido por la nueva ley para postular consejeros, y se vería obligado a integrarse a un frente de carácter nacional. Otra opción, que no descartan en Tigre, es presentar una boleta corta sólo para consejeros a través de un frente con representación en al menos 18 distritos.
Con De Narváez volcado como referente bonaerense en el flamante Unidos para Cambiar, Massa debería buscar nuevos aliados. En el PRO se entusiasman con este enroque de piezas y se ilusionan con un complicado pero no imposible acuerdo con el intendente de Tigre. Mientras tanto, Macri intenta hacer campaña con los suyos. Hoy en la Posada de la Cascada, en Tandil, se mostrará junto al economista-candidato Carlos Melconian y con el intendente de San Isidro, el radical Gustavo Posse, otro que está dispuesto a postularse en la lista amarilla. El jefe de Gobierno porteño realizó una evaluación positiva de la foto De la Sota-Lavagna-Moyano-De Narváez en cuanto a la unidad de ese sector. Prefiere el paquete llave en mano que negociar con un grupúsculo desintegrado de dirigentes. Sin embarho, no desea que impongan las condiciones políticas para sumarse al pelotón.
El caso paradigmático de ese recelo macrista late en la Capital Federal. Allí Lavagna adelantó que está dispuesto a compartir fórmula con Gabriela Michetti para el Senado de la Nación siempre y cuando el encabece la boleta sin necesidad de primarias abieras, simultáneas y obligatorias, que su apellido no se imprima en una boleta del PRO y, además, quiere que le reconozcan volumen presidencial propio para 2015. "¿A cambio de qué, qué aporta Lavagna en un distrito donde gobernamos nosotros?", se preguntan con cierta astucia en el PRO. Michetti, que resistió estoicamente la presión del macrismo para mudarla a la provincia de Buenos Aires, ahora enfrenta otra tormenta interna al insistir con la conveniencia de llevar a Lavagna a competir en las PASO para definir el orden en la boleta senatorial.
Al recelo interno del PRO con Lavagna se suma la histórica desconfianza ante De Narváez. Este diputado empresario ya se mostró con Daniel Scioli, deja correr las sospecha de que su lista recibiría ayuda financiera del sciolismo y que además estaría dispuesto a albergar candidaturas que simpatizan con el goberandor de la provincia de Buenos Aires, otro adversario explícito de Macri para la presidencial de 2015.
Ayer, Lavagna afirmó que el frente del peronismo no kirchnerista "obviamente incluye al PRO" y ratificó que su candidatura a senador por la Ciudad de Buenos Aires no será por el partido de Macri, sino "por el PJ". El exministro de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner volvió a ratificar así que sólo está dispuesto a que el jefe de Gobierno porteño firme un contrato político leonino con cláusulas de adhesión innegociables de cara a las legislativas de octubre.
El peronista que sí se acordó de Macri fue el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino: "Yo soy el peronismo en la provincia de Buenos Aires, De la Sota en Córdoba y Macri representa a una parte en Capital Federal, no importa quién es más o menos peronista".

Dejá tu comentario