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Madonna cerró su gira con nuevo récord
Aunque su último disco «Hard Candy» es uno de sus mayores fracasos, Madonna batió su propio récord de recaudación en gira de una cantante solista, que le había dado ya «Confessions Tour».
Según un comunicado de la promotora de los conciertos de la artista, Live Nation, publicado en su página web, estas cifras son producto de las 2.350.282 entradas vendidas en los 58 conciertos que integraron la gira con la que Madonna promocionó su álbum «Hard Candy». «Sticky and Sweet» (Pegajosa y Dulce) redondeó anteayer su gira con un último concierto en San Pablo, Brasil, con el que cerraba un periplo comenzado en Cardiff (Gales) el 23 de agosto y en el que la artista lució en el escenario diseños de Givenchy, Jean Paul Gaultier y Arianne Philips, entre otros.
Tras recorrer Europa, dio el salto a Estados Unidos, Canadá, México y Sudamérica, donde, con sus conciertos en Chile, Brasil y Buenos Aires, Argentina -donde dio cuatro recitales, la mayor cantidad en un solo lugar-, consiguió vender un total de 650.000 entradas.
Además, con el concierto ofrecido en Zurich el pasado 30 de agosto, se convirtió en la artista con mayor poder de convocatoria en vivo en la historia de Suiza, al congregar a 72.000 personas.
Pero, por encima de todo, en 2008 «vuelve a demostrar su verdadero atractivo global como intérprete en directo», según dice en el comunicado Arthur Fogel, director del departamento de giras mundiales de Live Nation.
Otros récords que la «reina del pop» batió con este periplo son los 12 millones de dólares recaudados en un solo concierto en el estadio de Wembley en Londres, y los 23 conciertos con todas las entradas vendidas en el Madison Square Garden de Nueva York que ha sumado desde 2001.
«Sticky and Sweet» supone la octava gira de conciertos de Madonna, y no suscitó airadas reacciones en los sectores conservadores, como sucedió con sus espectáculos «Blond Ambition» y «Confession Tour».
A pesar de este nuevo récord para la artista y de que «Hard Candy» debutó en el número 1 de 37 países, las ventas de este álbum, producido por Timbaland, Justin Timberlake y Pharrell Williams, no han superado todavía los 4 millones de copias en todo el mundo, lo que lo convierten en uno de los mayores fracasos comerciales de la carrera de Madonna.
Agencias EFE y Reuters


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