Los correos y las notas detallan los intercambios entre altos funcionarios del Gobierno sobre la versión oficial que se dio sobre ese ataque, en el que murieron el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres ciudadanos. De ellos surge que fue la CIA, y no el Departamento de Estado, como parecía en unos primeros correos divulgados la semana pasada, la que borró las referencias iniciales relacionadas con el terrorismo de las primeras declaraciones públicas al respecto.
El subdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Michael J. Morell, eliminó una alusión en el borrador de las alertas sobre las amenazas extremistas en Libia. Según funcionarios citados por The New York Times, Morell actuó por su cuenta y no por presiones del Departamento de Estado. Algo que los republicanos no creen.
El entonces director de la CIA, David Petraeus, rechazó en un principio el borrador que le proporcionó su "número dos" por considerar que estaba demasiado editado y que no satisfaría al legislador demócrata que lo había solicitado, Dutch Ruppersberger.
Los primeros correos en divulgarse, la semana pasada, apuntaban a que había sido el Departamento de Estado el que había ordenado eliminar las referencias a un grupo vinculado a Al Qaeda y a amenazas terroristas previas.
| Agencias EFE, DPA y AFP |


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