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Malo para la Argentina: Brasil crece muy poco
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, ayer reconoció que ajustará la meta de crecimiento para este año para abajo (esperaban un 3,5%).
La economía brasileña creció menos que lo esperado en el primer trimestre por el escaso impacto de las medidas impulsadas por el Gobierno para ayudar a las industrias y debido a que los consumidores, alertas ante una mayor inflación, fueron más conservadores a la hora de comprar. Ni siquiera cosechas récord de soja y maíz o el repunte de la inversión fueron suficientes para evitar un decepcionante crecimiento del PBI.
La expansión del 0,6% (que supone un PBI de u$s 531.000 millones) fue inferior a las expectativas del mercado, que estimaba un aumento de entre el 0,8% y el 1% frente al último trimestre del año pasado. Entre el segundo trimestre de 2012 y los primeros tres meses de este año, el PBI acumula una discreta expansión del 1,2%.
Según el ministro, pese a que fue peor que lo que esperaba el Gobierno, el estudio del IBGE revela una "mejoría de calidad" en el crecimiento económico, que "fue impulsado sobre todo por las inversiones", que aumentaron en un 4,6% frente al trimestre anterior, el mejor resultado desde el 4,7% registrado en el primer trimestre de 2010. Mantega afirmó que el aumento de las inversiones en la producción refleja las medidas de estímulo adoptadas por el Gobierno en 2011 y 2012 para hacer frente a la crisis económico-financiera internacional, y aseguró que no es necesario dictar nuevas medidas ahora. "Ya hemos dictado varias medidas de incentivo. La tasa básica de interés es la más baja de los últimos tiempos. No contemplamos nuevos estímulos", aseveró.
Según los datos del IBGE, el resultado positivo acumulado entre enero y marzo pasados fue impulsado por el sector agroganadero, que registró un avance del 9,7%. En cambio, el rubro de servicios registró una expansión modesta del 0,5%, mientras que el PBI industrial retrocedió en un 0,3%, a raíz principalmente de la caída del 2,1% en el sector de extracción mineral.
Entre los resultados positivos, están los aumentos del 4,6% en la tasa de inversiones en la producción y el alza marginal del 0,1% del consumo de las familias, que mantiene una tendencia positiva desde hace 38 meses consecutivos. En lo que al comercio exterior se refiere, los primeros tres meses de 2013 concluyeron con aumentos del 6,3% en las importaciones y con una caída del 6,4% en las exportaciones.
La desaceleración es en parte global, pero Brasil ha sido golpeado además por problemas domésticos como los altos costos salariales, la caída de la productividad y los severos cuellos de botella en infraestructura que el Gobierno no ha podido resolver hasta ahora.
Agencias Dpa, Reuters y Efe


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