22 de noviembre 2018 - 00:00

Malvido: “Aerolíneas Argentinas está virtualmente quebrada”

El presidente de la línea aérea estatal dijo que no pueden pagar los sueldos con recursos propios y tienen que pedirle plata al Gobierno para funcionar.

Ajuste. Desde su designación al frente de Aerolíneas, Luis Malvido se propuso reducir el déficit bajando gastos y vendiendo algunos activos.
Ajuste. Desde su designación al frente de Aerolíneas, Luis Malvido se propuso reducir el déficit bajando gastos y vendiendo algunos activos.
Luis Malvido llegó hace tres meses a la presidencia de Aerolíneas Argentinas con fama de negociador inflexible que había adquirido tras haberse encargado de hacer ajustes en diversas unidades de Telefónica. A tono con esos antecedentes ayer jugó una carta de peso en medio de la pulseada con los sindicatos aeronáuticos: dijo públicamente que la empresa "está virtualmente quebrada".

Sus declaraciones radiales sobre el estado crítico en que se encuentra la aerolínea estatal se desparramaron de inmediato por todos los medios de comunicación y las redes sociales.

"(Aerolíneas Argentinas) Es una empresa que está virtualmente quebrada. Para pagar salarios mes a mes tenemos que pedir dinero al Estado porque hoy la situación de la compañía no permite que podamos pagar sueldos con nuestros propios recursos", remarcó.

También cargó contra el paro que los gremios anunciaron para el lunes próximo (ver más detalles en nota de página 10): "Es evidente que el paro está atado con la movilización del transporte. No es casual. Se ha transformado en una cuestión política".

Malvido había tomado otra decisión drástica: suspender a 376 empleados por haber participado de las asambleas que el 8 de noviembre afectaron todos los vuelos de la compañía.

Ahora, pese al paro previsto para el lunes, las declaraciones de Malvido apuntan a reforzar la postura de la empresa y no ceder a los reclamos sindicales. El conflicto, al menos por ahora, parece ir camino a profundizarse.

"El gran daño es a la imagen, un daño al prestigio, a la confianza que tienen los argentinos en su aerolínea de bandera", resumió.

La línea que baja desde la misma Casa Rosada es que la empresa está en terapia intensiva y que las protestas sindicales no hacen más que agravar la salud del paciente.

En lo que va de este año la empresa recibió casi u$s200 millones en subsidios para funcionar. Y todavía restan pagar sueldos de noviembre y diciembre, más el aguinaldo, entre otros compromisos, lo que podría acercar la cifra final a los u$s300 millones.

El plan original para 2018 era cerrar el año con u$s90 millones de subsidios y llegar al equilibrio en 2019. Todos estos planes se desbarrancaron con la devaluación del peso y el aumento de precio del combustible. Los costos en dólares de Aerolíneas se duplicaron mientras que los ingresos en moneda dura cayeron por la retracción de pasajeros. Y las ventas de pasajes de cabotaje en pesos no llegaron nunca a compensar aquel impacto. Menos aún en un contexto doméstico donde la agresiva política de las compañías low cost obliga a lanzar promociones y descuentos.

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